Hace unos días se informó en numerosos medios sobre la obscena ¿canción? que vomitó el alcalde del municipio abulense de Vita en el escenario de una verbena.
La sonrisa o la risa de Kamala que parece olvidar que, en su país, en el país del sueño americano, del que es vicepresidenta, hay mucha gente que no puede acceder a algo tan básico como la medicación diaria.