
En los duros años de la guerra y la posguerra, Rafael Sánchez Santana, conocido como «Refalo Mangón», fue un ejemplo de lucha, ingenio y dignidad frente a la adversidad. Juanmiguel Ortigosa rescata del olvido la historia de un hombre bueno, cuya vida refleja también el sufrimiento, la solidaridad y la emigración forzosa de tantas familias de nuestros pueblos (La redacción).









