
Reivindicar que el auténtico y original “pionono”, fue creado en el año de 1896, en la dulcería de Zafarraya, pese a lo que digan todas las Wikipedias e IAs del mundo.

Reivindicar que el auténtico y original “pionono”, fue creado en el año de 1896, en la dulcería de Zafarraya, pese a lo que digan todas las Wikipedias e IAs del mundo.

Así Arento, que mirando sus manos y repasando con sus dedos, dedujo que sus cuentas eran correctas, cerrando su ojo izquierdo, como era habitual en él y rascándose la cabeza...

Después de cincuenta años de casado (cuyo aniversario será el día 15 del próximo octubre) a veces tengo la sensación, de que me he perdido muchas anécdotas, vivencias y efemérides de la vida familiar, en el medio siglo de vida luchada y compartida con mi mujer.

Descorazonadoramente, el 18 de julio del mismo año que murió el dictador, todavía una masa de gente humilde del pueblo, bajaba desde la plaza a celebrar la fiesta de aniversario del triunfo del dictador Franco en la guerra civil.

Al iniciar este relato me siento abrumado y casi superado por el reto y la responsabilidad, de atinar a expresar y plasmar en el papel, la personalidad de aquella mujer humilde, pero orgullosa y digna; modesta, pero grandísima y entrañable persona y de todos los matices de la tremenda realidad y testimonio que supuso su vida.

En España, veníamos de un sistema educativo autoritario que se negó siempre a pagar su cuota de entropía.

El siglo XIX y el primer tercio del siglo XX transcurre con revueltas obreras y campesinas reivindicando la reforma agraria, que no consigue verse hasta la proclamación de la II República.

Hay un dicho en El Llano que, a primera vista tiene todas las trazas y connotaciones de ser un comentario machista de los que han circulado con éxito en el mundo rural y desde el origen de los tiempos.

No es la primera vez que he sentido la tentación de escribir una reflexión sobre el extraño y profundo eco, que esa anécdota haya podido tener en mi quehacer diario y en la valoración que hago de los resultados.

Cuando en noviembre de 1989 caía estrepitosamente el muro de Berlín, sus escombros parece que cayeron devastadoramente sobre mis espaldas.