Es el cóctel perfecto para lo que desde mi punto de vista está ocurriendo actualmente en Alhama, el abandono y la desidia de un pueblo, que lleva ya muchos años en una decadencia que parece que nunca va a acabar.
Tras otros cuatro años baldíos, sin que se haya realizado ningún proyecto de desarrollo en nuestro pueblo, ya era hora de hacer algo, o por lo menos, de anunciarlo.
Después de disfrutar de la ROMERIA DEL VINO, en Alhama, como alhameña, tengo que hacerme algunas preguntas ¿Dónde está el espíritu de vecindad y convivencia? ¿Cuándo ha desaparecido? ¿por qué tanta crítica y tan poca colaboración?