El campesino inquieto

Esto, parece una redundancia, porque tenemos la percepción de que felicidad e infancia, siempre van unidas, pero esto sólo es cierto, cuando se dispone de libertad y deseos y decisión de disfrutarla, aunque sea desde unas mínimas condiciones familiares y de subsistencia. Aunque a esa edad no se tenga consciencia de esa felicidad.









