La amenaza Bonilla

O como los R0 pueden resultar lesivos para nuestra salud..

 Leo en elDiario.es de hoy, lunes 17 de junio, el siguiente titular: Andalucía tira de 3.000 médicos sin MIR para taponar la sobrecarga de la atención primaria pese a ser “ilegal”.

 Faltan médicos en atención primaria porque es un destino poco apetecible dadas las condiciones de trabajo, sueldos y largas cargas de trabajo que los especialistas en Medicina Familiar deben afrontar. Esta es una de las consecuencias de la bajada de impuestos que según se ufana la página de la Junta de Andalucía dejará 360 millones extras en los bolsillos de los andaluces, yo acabo de mirar mis bolsillos y no he encontrado ni un céntimo de esos millones. Todo eso para acabar pidiendo soluciones al Ministerio de Sanidad para afrontar la falta de médicos de atención primaria.

...es posible que seamos atendidos por médicos o médicas jóvenes

 Una de las soluciones imaginativas es la de contratar R0, es decir gente que no ha cumplido ni el primer año de Médicos Internos Residentes, que sería R1 y así sucesivamente hasta los R5, según la especialización. Es decir que es posible que seamos atendidos por médicos o médicas jóvenes, nada que objetar, que pasarán consulta sin la tutoría de un médico, o médica “con mucha mili” a las espaldas. Y lo normal es que no pase nada irreparable con un poco de ayuda del santo al que se encomiende el paciente.

No soy de contar asuntos familiares, pero aquí si toca hacerlo para conocimiento de usuarios y pacientes. Hace unos años mi madre tuvo un episodio de epistaxis (sangrado nasal) del cual fue tratada eficazmente en las urgencias del Centro de Salud, controlando perfectamente el sangrado. Pero el médico que atendía las consultas que nos tocaba, decidió hacer una prueba específica para ver el asunto. Algo digno de agradecer, claro.

El resultado de esa prueba analítica fue motivo de una derivación por parte del facultativo a consulta de Hematología con carácter de urgencia en el Clínico San Cecilio. dado que en dicha prueba se apreciaba un alargamiento en tiempo de protrombina.

Ya en la consulta de Hematología, la doctora preguntó a mi madre que si había tenido hemorragias recientemente a lo que respondimos que fue un episodio atendido en el Centro de Salud y otro posterior que remitió sin precisar más que un taponado de la nariz en casa. Continuó preguntando si tenía hematomas (moratones preguntó ella), y le miró las manos. Después miró el historial y comprobó que llevaba tomando Sintrom desde el año 2008, la consulta fue en 2021 y ahí fue cuando dijo que qué médico había hecho la prueba no sabía que el alargamiento del tiempo de protrombina en pacientes anticoagulados es normal.

“Usted seguro que esta noche no ha dormido, hoy no habrá comido (la consulta era por la tarde). Porque ahora no hay consulta en el Consultorio de Alhama si no llamaba y me iba a oír…”

...que Dios nos dé salud, suerte y paciencia

Naturalmente aquello nos animó bastante, no era nada, a fin de cuentas. Algún tiempo después supe que el doctor que había pedido la cita a Hematología ni siquiera había acabado el MIR.

A todos que Dios nos dé salud, suerte y paciencia.

Nota: Dejo aquí el resumen del informe redactado por la hematóloga:

“Tratamiento. Plan terapéutico. Otras recomendaciones:

Paciente anticoagulada con Sintrom por FA lo cual justifica plenamente alargamiento de tiempo de protombina, disminución de actividad e INR. Así mismo dicho tratamiento predispone para sufrir eventos de diátesis, máxime en situaciones que lo puedan desencadenar como es un esfuerzo.

 Por mi parte no precisa estudio ni valoración en Hematología.

 Derivación Inapropiada”.

 Sepan cuantos leyeren y entendieren en manos de quiénes está gestionar nuestra salud y no culpen a facultativos ni otro personal sanitario de lo que acontece que, parafraseando a Napoleón, tres cosas se necesitan para una excelente sanidad pública: Oro, oro y oro.

 Pagar menos impuestos es muy agradable, hasta que te toca hacer frente a algo que no te esperabas y tu seguro privado tampoco, Y no lo cubre.