
Entre los muchos cachivaches tecnológicos hoy caídos en el más completo olvido, están los que nos permitían la grabación y reproducción de sonido.

Pese a que me había propuesto no escribir más sobre el que considero el peor presidente de gobierno que he conocido, la actualidad manda.

Creo que fue Borges el que escribió que no le gustaban los espejos porque duplicaban el número de hombres, igual que la cópula, según él.

Pese a que a algunos cachorros de independentistas parece molestarles que su “patria” sea mancillada por el turismo.

Pese a que no soy especialmente aficionado al mundo del motor, ni de cuatro ni de dos ruedas, tengo un acierta sensación de pérdida tras la muerte de Ángel Nieto.

Quien tal cosa hace, según el dicho popular, es persona excesivamente tiquismiquis, es decir, dada a hacer reparos y escrúpulos en cosa de escasa importancia.

Trabaja, pero seguro, decía, creo recordar, una campaña televisiva de los años setenta.

Creo que llevamos suficientes años, miles de años, despojados de la animalidad e instalados en la humanidad como para poder dejar de lado los aspectos más animales de nuestra especie.

No diré que se deba interpretar como otra de las señales del fin de los tiempos, pero que el presidente de la CEOE y yo estemos de acuerdo en algo, es raro, raro.