
Germán representa un camino de esfuerzo y disciplina.
Otro árbol, uno más, un cinturón negro, otro más, Germán González Almenara otro Kuro-Obi otro árbol, y la coletilla continúa, ganador de numerosos campeonatos y participaciones en campeonatos de España, su paso por el club de karate que lo vio nacer, no a pasado desapercibido, tímido poco hablador pero con un gran corazón, disfruta de los reconocimientos realizados en su pueblo y de los que su club de karate Alhama-ippon realiza a todos sus cintos negros, esta vez plantando un árbol con su nombre, que forma parte del bosque que ya crece enraizando firme, al igual que el karate que siempre le acompañará.

Un camino de esfuerzo y disciplina
Obtener el cinturón negro no es un logro que se alcance de la noche a la mañana. Es el resultado de años de práctica constante, errores y aprendizaje. Este camino exige disciplina, tanto dentro como fuera del dojo. Los karatekas que aspiran al cinturón negro desarrollan habilidades técnicas avanzadas, pero también trabajan en el control mental y emocional, aprendiendo a superar frustraciones, temores y limitaciones personales.

La constancia es clave. Los entrenamientos intensos y el compromiso regular con el karate permiten a los practicantes no solo mejorar físicamente, sino también adoptar un estilo de vida basado en valores como la paciencia, la humildad y la determinación.






