IDEAL en clase también se hace eco de la manifestación de este domingo, por el tema de la parroquia, recogiendo el manifiesto de alumnos del IES Alhama.
[Eeste domingo, 6 de abril de 2025, todos los vecinos de Alhama de Granada y personas que lo deseen están convocados por la Asociación Marchando por Alhama y el Patronato de Estudios Alhameños a una concentración en la plaza Alonso Cano (junto a las plaza de las Pasiegas) para denunciar la dejadez y falta de transparencia en el arreglo de la Iglesia Parroquial de la Encarnación de Alhama de Granada que hoy viernes, cumple 2.358 días, cerrada al culto y a las visitas, desde que, el 20 de octubre 2018, se tomase esa decisión por riesgo de derrumbe. La salida de Alhama será a las 9:30 horas en las banderas de la Plaza Duque de Mandas, desde donde partirán los autobuses -ya van siete- con destino a Granada, para llevar a cabo la concentrarán a las 12:00 h. Al regreso a Alhama se realizará un nuevo abrazo simbólico a la iglesia de Alhama a las 17:00 h. Reproducimos a continuación en su integridad el completo trabajo realizado por un grupo de estudiantes de 1º de Bachillerato de la asignatura Patrimonio Cultural y Artístico del IES Alhama, publicado en el Anuario del Patronato, el pasado mes de febrero. Dice así:].
Querido pueblo de Alhama:
El alumnado de la asignatura de Patrimonio Cultural y Artístico de Andalucía de Primero de Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales del IES Alhama, como parte de la juventud preocupada por nuestro pueblo, queremos comenzar este artículo con una pregunta importante: ¿se imaginan contemplar Alhama de Granada sin que la domine el perfil imponente de la torre de su principal parroquia? ¿No piensan que nuestra localidad perdería su personalidad sin el elemento más representativo de nuestra querida Alhama?
Nosotros pensamos que sí. Desde siempre, Alhama ha sido —y esperemos que siga siendo— un destino clave para que turistas de todos los lugares puedan tener contacto con el maravilloso patrimonio que posee nuestro pueblo, y ello contribuya a enriquecer nuestra localidad. Con el presente artículo, queremos participar de ese movimiento de concienciación, que con su grito de ayuda inunda nuestras calles y balcones, sobre la importancia de conservar nuestra preciada Iglesia de la Encarnación; queremos luchar porque sus puertas, cerradas hace ya demasiados años, vuelvan a abrirse para todos y podamos volver a vivir momentos inolvidables e irrepetibles.
Muchos nos hemos bautizado en ella, hemos hecho la comunión con todos nuestros compañeros y compañeras del colegio y hemos sido testigos de innumerables “sí, quiero” en el imponente templo sagrado de nuestro pueblo. De una forma u otra, todos estos momentos han dejado una huella que, por mucho que pasen los años, seguiremos recordando con mucho cariño e ilusión, pues en la iglesia que vislumbramos desde cualquier punto de Alhama, estamos seguros que ustedes también han sido partícipes de vivencias extraordinarias. Al fin y al cabo, está en nuestras manos conservar el patrimonio que ofrece nuestra querida Alhama. Nuestros nombres son Clara Cabezas, Juan Castro, David Gil, Noelia Luque, Alejandra Martín, Diana Montoza, María José Montoza, África Moreno, Paula Olmos, Carla Palma, José Antonio Reina, Marta Rivera y Álvaro Sanz.
Estudiantes del IES Alhama autores del presente texto IES
Junto con nuestra profesora Inma Navarro, hemos estado trabajando en un proyecto de investigación sobre la importancia de la Iglesia de la Encarnación de Alhama. Siguiendo los numerosos datos que acerca de ella nos aporta el historiador José Manuel Gómez-Moreno queremos compartir en este artículo, de una forma resumida, la historia de su construcción y principales características.
Al comenzar nuestra investigación nos sorprendió la especial originalidad de su construcción. La Iglesia de la Encarnación de Alhama es la única iglesia parroquial netamente gótica de Granada, si exceptuamos las de San Cristóbal y San Nicolás ambas con adiciones mudéjares. El maestro mayor de la obra es Rodrígo Hernández. Todas las grandes figuras que llenan el panorama artístico del siglo XVI como Enrique Egás, más cercano a la estética goticista, o Diego Siloé y Pedro Machuca, encuadrados en el renacimiento purista, trabajan en ella, patrocinados por figuras tan importantes como el Conde de Tendilla.
La población de Alhama tuvo una gran importancia económica y estratégica en la época nazarí; y tras su toma por las tropas cristianas en 1482, se inicia la definitiva conquista del reino de Granada, adquiriendo Alhama un valor simbólico fundamental, un hito amenazante en medio del corazón nazarí, convertida en la llave que abría la puerta del último reino islámico de la península. Tras la toma de Alhama, sus mezquitas son convertidas en Iglesias parroquiales reconstruidas en estilo netamente cristiano. La nueva Iglesia mayor de la Encarnación se convierte en símbolo permanente del nuevo poder político y religioso. La Iglesia se comienza muy a principios del siglo XVI, realizando la capilla mayor y los dos primeros tramos en 1505, el maestro mayor Rodrigo Hernández, que trabajó en ella hasta su muerte en 1537. Este personaje va a ser clave en el desarrollo del primer mudéjar granadino. Trabajó en Dúrcal, Illora, Santa Fe, Moclín, etc, y se encargó de construir las iglesias de San Juan de los Reyes, San Cristóbal o San Nicolás.
En 1507 se abren dos capillas y se alza la torre, obra que se le encarga a Pedro de Azpeitia. Las capillas serán las situadas en el primer tramo a la derecha, perdiendo la primera al construir el pasadizo que comunica con la sacristía. También abre Azpeitia la capilla mayor para iluminarla.
En 1526 se añade un tercer tramo hacía los pies y en este caso es el célebre Enrique Egas el maestro de la obra. En estos años se labra la portada lateral derecha (oculta por otra barroca posterior) que también se incluía en la obra realizada por Egas. Terminado el cuerpo de la Iglesia, diez años más tarde, se decide levantar el coro, una ancha capilla con la escalera para su acceso y, al lado, otra bautismal que ocupan todo el testero de los pies.
Todo ello fue labrado en piedra introduciendo los primeros elementos renacentistas, en columnas y arcos. Por último, dentro todavía del siglo XVI, y como conclusión de su obra fundamental, se levanta la torre, siendo el elemento más significativo y original; su imponente imagen se proyecta dominadora sobre el caserío alhameño. Se ha adjudicado la obra a Diego de Siloé, ya que ciertamente está dentro de su estilo, pero su fecha tardía y ciertos elementos como las ventanas que son claro precedente del manierismo posterior refuerzan la teoría de la atribución a su discípulo Juan de Maeda. El templo se puede dar por concluido hacía 1560. Dentro de la decoración interior destaca el púlpito de estilo gótico-mudéjar y el retablo que hizo Pedro Machuca, hoy perdido.
Ya en el siglo XVII se renueva la cubierta de madera en estilo mudéjar, siendo maestros carpinteros Diego López y Juan de Valvidares; también aparece como maestro de cantería Miguel Guerrero, maestro mayor de la Catedral de Granada. Aún se deben mencionar otras dos intervenciones posteriores importantes. La primera, la sacristía y el pasaje que la comunica con la iglesia, de estilo barroco apareciendo el escudo del arzobispo Felipe de los Tueros (h. 1730-50); segundo la portada del lado izquierdo, de estilo neoclásico.
El edificio es todo de cantería, de planta rectangular, con una ancha nave dividida en tres tramos y cabecera. La capilla mayor se abre en el piso bajo de la torre, dando paso a la nave mediante un arco apuntado sobre cuya clave se sitúa el escudo del arzobispo fray Hernando Talavera (primer arzobispo de Granada, muerto en 1507) demostrando la antigüedad de la fábrica. La capilla es ligeramente ochavada, cubriéndose con bóveda de terceletes cuyos nervios arrancan de unas ménsulas con angelitos iguales a los de las capillas de los pies.
La nave se cubre con tres bóvedas de nervios; la de los pies es de las más armoniosas del gótico español. En cuanto a los laterales de la nave presentan una clara diferencia en sus dos lados. El derecho con ventanas geminadas y sencilla tracería, al que se abren capillas poco profundas cubiertas con bóvedas nervadas de distinta traza. Sin embargo, el lateral izquierdo es mucho más compacto, con ventanas muy estrechas y desornamentadas. Interesante es el coro que se levanta sobre dos gruesas columnas con elegante capitel jónico. Las capillas de los pies muestran un estilo más goticista apareciendo la crucería en sus bóvedas, y en ellas destaca la amplitud de la escalera de acceso al coro.
De sus portadas exteriores, la izquierda es claramente neoclásica con esquema de columnas toscanas, frontón recto y todo ello desprovisto de ornamentación vegetal. La derecha, es difícil de fechar; el cuerpo superior muestra un frontón partido y curvo de carácter barroco, pero el cuerpo bajo está más cercano al neoclásico con columnas exentas toscanas de fuerte éntasis, debiendo ser obra del XVIII.
La torre es, sin duda, el elemento que más destaca; su proyección prismática y su solidez la convierten en el hito dominante de la población. Es de estilo renacentista bastante desornamentado. Su disposición sobre la capilla mayor es excepcional. El escoger esta disposición debió producirse al no tener otro lugar y quedar el solar muy estrecho hacia la cabecera; así, cuando se construye la sacristía en el siglo XVIII hubo de hacerse al otro lado de la calle uniéndose con la iglesia por un paso elevado. Esta solución convierte precisamente a esta zona, desde un punto de vista estético, en un bello rincón urbanístico, con la Casa de la Inquisición al fondo y su portada de estilo gótico flamígero.
Tres sucesos destacables han incidido en este templo que condicionan su estado actual: el terremoto de 1884 que produjo numerosos daños, necesitando la reparación de parte de las bóvedas y cubiertas; y las revueltas de la guerra civil en las que se perdieron la mayor parte de sus esculturas, pinturas y demás objetos aunque su estructura no sufrió desperfectos.
El tercero, la aparición de unas grietas en su estructura en 2018, que amenazan su derrumbe y a las que aún no se les ha encontrado solución, a pesar de ser uno de nuestros BIC (Bien de Interés Cultural) más valorados, ya reconocido desde 1931.
Aunemos esfuerzos, no abandonemos la lucha y exijamos a las autoridades responsables las actuaciones necesarias para la conservación de nuestro Patrimonio, de nuestra identidad como pueblo y nuestra HISTORIA, es nuestro derecho y el de nuestras generaciones futuras.
Vídeo de Marchando por Alhama en el que participan numerosos sectores sociales de Alhama
¡Yo voy!