
Sí, reiteramos, cien mil años hace que estamos aquí, desde el Paleolítico Medio, María del Carmen Castillo Rivas, especialista en la cuestión, la que ha estudiado profunda y ampliamente, nos lo concreta y sitúa esta presencia del ser humano en los lugares correspondientes de nuestra comarca.
Historia

Hace más de cien mil años, ya en el Paleolítico Medio, la región de Alhama estaba ocupada por el hombre prehistórico, hallazgos arqueológicos como los de los cortijos "El Navazo" y "El Chopillo", a unos diez kilómetros de Alhama, y los del Llano de Zafarraya, nos ponen de manifiesto la ocupación temprana de esta región.

“…La respuesta que me han dado / es que mi hija es cristina / y por nombre le habían puesto / doña María de Alhama. / El nombre que ella tenía / mora Fátima se llama”.

Tornadizo en aquél tiempo, en concreto, era el que abandonaba su creencia y, con ello, la nación a la que pertenecía, y se integraba activamente en otra que, por lo general, era adversaria y hasta enemiga de la primera.


“Matastes los Bencerrajes, / que eran la flor de Granada; / cogiste los tornadizos / de Córdoba la nombrada”...

Sí, “las cartas echó al fuego y al mensajero matara”. Naturalmente las cartas venidas de que Alhama era ganada por los cristianos nada habían de agradar a Muley Hacén, pero la vieja injusticia de despreciar y hasta dar muerte a quien traía las malas noticias quedó consagrada por los siglos junto con la pérdida de Alhama por los musulmanes, más en la leyenda que en la historia, en el maravilloso romance. Mientras que los portadores de buenas nuevas, como el mensajero Alfonso Muñiz que portó la buena nueva de la conquista de Alhama a Sevilla, eran tan gratamente agasajados, recibiendo tan importantes gratificaciones, “albricias”.

Sí, moros viejos y alfaquíes presagiaron que, la perdida de Alhama por los musulmanes, traería la ruina total del hermoso reino de Granada:

El culto e ilustre personaje Andrés Navagero, hábil político y embajador de la Serenísima República de Venecia, que vivió en Granada en 1526, hubo de visitar Alhama, de la que habla en sus escritos destacándola por sus hermosos y saludables baños.

