
Emoción y participación es la característica que marcaron el sentido homenaje que los alhameños y la misma ciudad de Alhama le ha dedicado a quien fue y será siempre nuestra monja clarisa Sor Clara, María del Carmen Vinuesa Jiménez del Barco, a la que la ciudad le dedica un Pasaje en la vía pública y una placa que perpetué su recuerdo en dicho lugar del exterior del Convento de San Diego.









