
La ruta de la subida al Cerro del Lucero, también llamado Raspón de los Moriscos, ya será una de nuestras citas anuales, allí arriba entendimos el por qué.
Senderismo

La Maroma, la reina de nuestras montañas. Imponente, aventurera y perpetua para los seres humanos. Esa Maroma, lejana y cercana a la vez, la que premia un esfuerzo siempre solidario y a veces sobrehumano con sus paisajes a vista de pájaro, con su brisa y sus legendarias historias de arrieros, de neveros, de pastores, de cazadores, de senderistas y de montañeros. Donde pernoctar allí arriba es una experiencia única sobre todo cuando amanece, en esos segundos que nos sugieren lo pequeñísimos que somos ante lo que aparece cuando sale el sol.








