Estos caminos no se deben olvidar



Una de la premisas del senderismo, aparte del ejercicio físico, es la de aprender caminando, esta última ruta como otros cientos de ellas nos enseñan aspectos de cómo vivían, como transferían los saberes cotidianos y como las culturas pasaban de unos pueblos a otros.



La senda marcada por esta vía pecuaria es un ejemplo de esta reflexión.

El significado de vía pecuaria se entiende como la ruta por donde tradicionalmente discurría el tránsito del ganado, y se pueden clasificar en, digamos tres categorías, dependiendo de la anchura de las mismas, así podemos definirlas como cañadas, cordeles o veredas, la ruta del pasado domingo siete de noviembre entra dentro de la categoría de vereda, no superando los veinte metros de anchura a lo largo de su recorrido.

La Junta de Andalucía recupera este sendero por el deslinde de esta vía pecuaria en 2008, que parte de Alhama desde nuestro recinto ferial, y termina en el pueblo de Santa Fé, tras recorrer 33 kilómetros y 800 metros.

El tramo de vía que atraviesa nuestra Comarca forma parte del antiguo ‘Camino Real’ que llegaba hasta Granada, antes de que existieran las carreteras que hoy todos conocemos, por este, las personas y los animales entraban y salían de Alhama desde tiempos inmemoriales, incluso anteriores a los romanos.

Éstos aprovecharon y mantuvieron dichos caminos para que sus legiones y las mercancías pasaran del interior de la bética romana hacia la costa mediterránea, el puente llamado por los alhameños, romano puede ser un ejemplo claro del mantenimiento y la mejora de esta vía principal.

Tras un breve callejeo por Alhama, 42 senderistas nos encaminamos al comienzo de la ruta desde el ferial del “puente siete ojos”. El camino del balneario recientemente remozado y casi por estrenar, fue la primera vereda a seguir con un excelente piso “nuevecito”, un mirador al río y un carril bici hasta la carretera de Granada, es nuestra “ruta del colesterol”, por la que nuestros paisanos pasean todas las tardes.

Pero aquí se acaba la ilusión y comienza justo en la bajada desde el cruce del balneario a la vereda del puente romano la triste y cruel realidad, con un monumento del siglo I A.C., en un estado lamentable.

Es vergonzoso que las administraciones correspondientes desde hace ya muchísimos años lo tengan en el olvido más atroz, dando lugar a que en pocos años desaparezca por completo. Por sus ruinas pasó el grupo dando cuenta de ello y también del lamentable estado de sus accesos en ambos sentidos.

La subida a la cañada de Palomino nos iba alejando poco a poco de los alrededores de Alhama, la vereda atraviesa la carretera del Pantano de los Bermejales, pasando por “la trocha” que todavía se puede apreciar sin labrar y respetada por los vecinos a lo largo de los siglos, aquí comienza la subida al alto de la Cruz de Calvo de 1.050 metros, pasando al camino del Nogal.

A partir de aquí la vereda se torna en bajada hacia el pueblo de Cacín, antes de acometerla reagrupamos en un precioso enclave desde donde se podían ver las lejanas tierras de la vega de Granada cercanas a Moraleda de Zafayona y todo el valle del río Cacín con su impresionante cañón y sus tajos.

El camino del molino es la entrada a Cacín, un puentecillo de hierro cruza su cauce y entre alamedas el grupo accedió a las calles de este pueblo, rico en productos de huerta y de ribera, donde sus 400 habitantes viven en un remanso de paz absoluto.

La vereda aquí comenzaba a empinarse, el tramo de la vía pecuaria aprovecha la dirección de la carretera hacia Ventas de Huelma, pero esta, “atrocha” a los doscientos metros escasos de la salida del pueblo en tremenda subida, la vista se alzaba hacia lo alto del barranco de los Llanos por donde la ruta alcanzaba la ladera del cerro de la Matanza de 933 metros de altura.

Un poco más arriba cuando la cuesta se transformó en llano el grupo decidió instalar su particular “restaurante”, donde tras el esfuerzo realizado el descanso estaba más que justificado.

El inmenso llano de la Matanza se abría ante nosotros entre las tierras de labor de secano y los inmensos olivares de la antigua cortijada de Ochichar que dominan toda esta parte del recorrido. Este cortijo está formado por unas cuantas casas y se presentaba ante nosotros a la derecha sobre una pequeña loma, posee un enorme arco de medio punto que servía para que los carros cargados de cereal entraran hasta sus patios.

La Comarca del Temple granadino, comienza por estos parajes. El sendero que seguíamos atravesaba estas tierras con un aspecto casi medieval en algún tramo, con tapiales a derecha e izquierda y un viejo pozo al lado del mismo le daban este aspecto.

El paisaje repleto de pequeños cerros redondeados y los llanos inmensos, es la tarjeta de presentación de la Comarca del Temple, situada al suroeste de la provincia, teniendo como limites la vega de Granada, el Valle de Lecrin, las Tierras de Alhama y las estribaciones de la Sierra de las Abuñuelas y formada por los pueblos de Agrón, Cacín,Chimeneas,Escúzar, La Malahá y Ventas de Huelma, objetivo de nuestros pasos.

El camino era cómodo de seguir, pronto visualizamos el caserío de Ventas, llamó la atención del grupo una granja de perdices que podíamos ver bien cerquita, jamás podíamos imaginar tantas perdices juntas, fue muy curiosa esta visión.

El sendero remata su terminación por el camino de un barranquillo que pasa ya junto al pueblo donde entramos dirigiéndonos por su calle central hasta la plaza de la iglesia donde, tras 21 kilómetros y 5 horas de camino, dimos por terminada esta preciosa ruta.

Una foto de grupo delante de la sencilla cruz que preside el centro de esta plaza fue nuestra despedida, el autobús proporcionado por el área de Deportes de nuestro Ayuntamiento que nos traería de regreso a Alhama, ya estaba esperando delante del mesón de Luciano.

No dejaremos este camino olvidado, no, el grupo senderista quiere terminar esta senda hasta el mismo corazón de la capital granadina por dos tramos diferentes. Uno siguiendo esta vía pecuaria que pasa por santa Fé y el segundo por el auténtico Camino Real que pasa por la Malahá y Las Gabias hacia Granada.

Camino recorrido hace 170 años (precisamente este año 2010 se cumplen) por Teófilo Gautier artista, poeta y viajero francés que dejó en su obra “Viaje por España”, las impresiones que en el verano del año 1840, le dejaron este trayecto y su estancia en Alhama camino de Málaga, véase el libro, “Alhama vista por un extranjero”, de Inocente García Carrillo, donde describe minuciosamente con los ojos de aquella época esta ruta que recorrimos el pasado siete de noviembre en nuestra tercera salida de la temporada.

     
  Nuestra próxima salida:
Ruta número 4 de la temporada, 2010-2011.
El Navazo - > Cerro de la Torrecilla -> El Navazo
Fecha: domingo 21 de noviembre de 2010.
Hora de salida: 8 de la mañana.
Dificultad de la ruta: media/baja.
Distancia a recorrer: sobre 18 kilómetros.
Duración estimada (con desplazamientos y descansos incluidos): sobre 5 horas.
 
     

Recomendaciones para esta ruta:
* Llevar ropa y calzado adecuados para la práctica del senderismo.
* Llevar comida y agua.
* Llevar siempre encima vuestra tarjeta federativa.
* Se acerca el mal tiempo, es bueno que llevéis en la mochila, ropa de abrigo y un chubasquero o cortavientos.
* Se ruega puntualidad a la hora de salida.
* Si no eres socio de nuestro club y quieres caminar con nosotros en esta ruta te recordamos que: Los organizadores no se responsabilizan de los accidentes o incidentes que puedan ocurrir durante los desplazamientos y en el transcurso de las rutas. Si nos acompañas, y no eres socio de nuestro club, o no tienes ningún tipo de seguro de accidente para este tipo de actividad deportiva, te recordamos que lo haces bajo tu responsabilidad, porque nuestro seguro no te cubre.

Imágenes para recordar la tercera ruta de la temporada 2010/2011