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Luis García Montero protagoniza una memorable XXX Velada Alhama ciudad de los Romances

Alhama celebró una magnífica noche de poesía, música y emoción con el poeta granadino como invitado de honor,  la música de Lola Sánchez y José Luis Hidalgo, la voz joven de Claudia Ruiz, con Manuel Juan como dinamizador y presentador.

Esta Velada es ya una de las grandes citas culturales de Granada

 Alhama de Granada volvió a demostrar que hay tradiciones que no envejecen, sino que se enriquecen con el paso del tiempo. La XXX Velada de los Romances, celebrada en la noche del 8 de agosto de 2026, fue una magnífica velada en la que la palabra, la música, la historia y la emoción se unieron en un escenario convertido durante unas horas en espacio de memoria colectiva.

 Treinta años después de su nacimiento, la cita organizada por el Patronato de Estudios Alhameños alcanzó una edición especialmente significativa con la presencia de Luis García Montero como invitado de honor, en una noche dedicada al romance, a Federico García Lorca y al valor de la cultura como puente entre generaciones.

 Una velada en la que no faltó ninguno de los ingredientes que han convertido esta celebración en una referencia cultural: la cuidada presentación de Manuel Juan, la reflexión literaria de Luis García Montero, la recuperación del romance histórico a través de Claudia Ruiz Hernández, la emoción musical de Lola Sánchez Chacón y José Luis Hidalgo Aguado, las palabras del presidente del Patronato, Raúl Gálvez Morales y el reconocimiento de su creador Andrés García Maldonado.

Manuel Juan, una presentación a la altura de una noche especial

 La XXX Velada comenzó con la brillante presentación de Manuel Juan, que volvió a convertir la palabra en protagonista desde el primer instante.

 Con una introducción cargada de sensibilidad, recordó que Alhama es una ciudad donde la historia permanece viva, donde “la voz de los siglos nunca se quedó desierta” y donde cada romance forma parte de la memoria de un pueblo.

 Su intervención sirvió también para situar la importancia de la noche y reconocer a quienes han hecho posible que esta cita haya llegado hasta su trigésima edición. Recordó la figura de Andrés García Maldonado, presidente de honor y fundador de la Velada, cuya visión permitió que esta iniciativa cultural echara raíces, así como la labor del actual presidente del Patronato de Estudios Alhameños, Raúl Gálvez Morales que la está elevando a un gran nivel socio-cultural.

 La elegancia de sus palabras y su forma de conducir cada momento fueron uno de los elementos destacados de una noche en la que la presentación no fue un simple enlace entre actos, sino parte esencial del propio contenido cultural.

Luis García Montero, invitado de honor, reivindica en Alhama el valor de la memoria, la poesía y los romances como puente entre pasado y futuro

 La presencia de Luis García Montero como invitado de honor convirtió la XXX Velada de los Romances en una edición especialmente simbólica. Su elección no fue únicamente la de un gran poeta granadino para una noche cultural, sino la de una voz profundamente vinculada a la poesía, a Federico García Lorca y a esa capacidad de los romances para unir la memoria de los pueblos con las preguntas del presente.

 Presentado por Manuel Juan como “poeta, ensayista, catedrático de Literatura Española, influyente intelectual y director del Instituto Cervantes”, García Montero llegó a Alhama como una figura capaz de establecer ese diálogo entre tradición y modernidad que define el espíritu de la Velada.

 Desde sus primeras palabras quiso agradecer la invitación del Patronato de Estudios Alhameños y de Alhama, reconociendo el significado de participar en una cita dedicada al romance, a la memoria y a una forma de entender la cultura como espacio de encuentro.

  "tiempo debe entenderse como un espacio humano para compartir la existencia, para construir vínculos y para comprender quiénes somos..."  

 Su intervención fue una auténtica reflexión sobre el valor del tiempo. García Montero comenzó señalando que vivimos en una época marcada por la velocidad, donde incluso el tiempo parece haberse convertido en una mercancía más, algo que se consume y se desecha con rapidez. Frente a esa visión, defendió que el tiempo debe entenderse como un espacio humano para compartir la existencia, para construir vínculos y para comprender quiénes somos.

 Desde esa idea llegó a uno de los grandes temas de su discurso: la memoria. Para el poeta, recordar la historia, las tradiciones y los romances no significa quedarse atrapados en el pasado, sino reconocer una herencia que nos ayuda a interpretar el presente y a construir el futuro. La memoria, afirmó, forma parte de nuestro compromiso con lo que somos como comunidad.

 García Montero insistió especialmente en el sentido de pertenencia, en una sociedad que a menudo impulsa el individualismo. Frente a esa tendencia, reivindicó la importancia de pasar del “yo” al “nosotros”, de comprender que la cultura y las tradiciones son espacios compartidos que permiten reconocernos como parte de una historia común.

 Uno de los momentos más emotivos de su intervención llegó cuando llevó la reflexión al terreno personal. Recordó cómo nació su relación con la poesía al descubrir en la biblioteca familiar un libro de Federico García Lorca y cómo antes había escuchado a su padre recitar versos que quedaron grabados en su memoria.

  "...evocó cómo pasó muchas veces por Alhama camino de Vélez Málaga, escuchando romances como parte de una educación sentimental que acabó marcando toda su trayectoria literaria"  

 Especialmente significativo fue su recuerdo de aquellos viajes familiares por la provincia de Granada, cuando su padre conducía y recitaba poemas durante el camino. García Montero evocó cómo pasó muchas veces por Alhama camino de Vélez Málaga, escuchando romances como parte de una educación sentimental que acabó marcando toda su trayectoria literaria.

 A partir de ese recuerdo explicó cómo la poesía se convirtió para él en un espacio de diálogo entre los sentimientos más profundos y la historia, entre la experiencia individual y la memoria colectiva.
La figura de Federico García Lorca ocupó una parte esencial de su discurso. García Montero recordó que la poesía lorquiana sigue plenamente vigente porque continúa ayudándonos a mirar críticamente el mundo, a enfrentarnos a la injusticia y a comprender los conflictos de nuestro tiempo.

 También explicó la importancia que tuvo para él acercarse primero al Lorca más cercano, al de las canciones y al Romancero gitano, antes de llegar a obras de mayor complejidad. En los romances lorquianos descubrió precisamente esa unión entre la emoción íntima y la dimensión colectiva, entre la tradición recibida y la innovación artística.

  "...regresó al romance de la pérdida de Alhama, una referencia inevitable en una ciudad que ha convertido esos versos en parte de su identidad"  

 El poeta vinculó esa idea con la propia naturaleza del romance: un género capaz de contar historias, expresar sentimientos y mantener un diálogo permanente entre lo heredado y lo que todavía está por construir. Recordó que el romance ha acompañado distintos momentos históricos porque tiene la capacidad de recoger la conciencia de una sociedad y darle forma poética.

 En la parte final de su intervención regresó al romance de la pérdida de Alhama, una referencia inevitable en una ciudad que ha convertido esos versos en parte de su identidad. García Montero defendió que acercarse al pasado debe servir para comprenderlo con conciencia crítica, no para idealizarlo ni para juzgarlo desde criterios ajenos a cada época.

 Su conclusión fue una reivindicación de la cultura como una herramienta para construir humanidad: volver a los romances, a la poesía y a la memoria no para vivir en el pasado, sino para encontrar un sentido de pertenencia y una responsabilidad ética ante el presente.

 Con una intervención de enorme altura literaria y humana, Luis García Montero convirtió la XXX Velada de los Romances en mucho más que una celebración cultural: la transformó en una reflexión colectiva sobre quiénes somos, de dónde venimos y qué futuro queremos construir.

Claudia Ruiz Hernández, nueva voz para el romance alhameño

 Tras la palabra del poeta llegó otro de los momentos de la noche: el regreso al origen de la propia Velada a través del romance.

 La joven alhameña Claudia Ruiz Hernández protagonizó su primera participación en la cita con Moro alcaide, moro alcaide, un romance del siglo XV unido profundamente a la historia de Alhama.

 En la presentación, Manuel Juan, recordó que esta composición narra el diálogo entre el rey de Granada y el alcaide de Alhama tras la pérdida de la ciudad en 1482, un episodio que permanece unido a la identidad histórica del municipio.

 La joven alhameña agradeció al Patronato la confianza depositada en ella y ofreció una interpretación llena de sentimiento, demostrando que la tradición continúa viva cuando encuentra nuevas generaciones dispuestas a custodiarla.

Lola Sánchez Chacón y José Luis Hidalgo: un encuentro de voz y piano

 La música fue otro de los grandes pilares de esta edición, por primera vez una soprano y un pianista de altura.

 La soprano Lola Sánchez Chacón y el pianista José Luis Hidalgo Aguado protagonizaron una actuación que unió técnica, sensibilidad y emoción. La presentación destacó la voz de Lola Sánchez y la maestría de José Luis Hidalgo al piano, creando un diálogo artístico de enorme belleza.

 El repertorio, con composiciones relacionadas con Lorca, Falla, Delibes, Obradors y otros autores, permitió recorrer distintos paisajes musicales y reforzó la unión entre poesía y música que define la esencia de esta Velada.

 El público pudo disfrutar de uno de los momentos más emocionantes de la noche al finalizar la Velada, cuando ambos artistas pusieron voz y música al romance Ay de mi Alhama, cerrando el acto con una interpretación acorde con la grandeza de la cita.

Raúl Gálvez Morales: “Un honor organizar y disfrutar treinta veladas que han hecho universal el nombre de Alhama”

 El presidente del Patronato de Estudios Alhameños, Raúl Gálvez Morales, tomó la palabra durante la XXX Velada de los Romances para expresar el significado de alcanzar tres décadas de una cita cultural que, con el paso de los años, se ha convertido en una de las grandes referencias del verano cultural de Alhama, de la comarca y de la provincia de Granada.

 Raúl comenzó agradeciendo a Manuel Juan su presentación, que calificó como “tan singular” para una noche tan especial, y extendió su reconocimiento a todas las autoridades, colaboradores y asistentes que quisieron acompañar una edición tan señalada.

  "El presidente del Patronato resumió su intervención en tres palabras: agradecimiento, felicitación y honor"  

 El presidente del Patronato resumió su intervención en tres palabras: agradecimiento, felicitación y honor. Agradecimiento a todas las personas que hacen posible la continuidad de la Velada, felicitación a quienes habían participado en una noche que estaba cumpliendo las expectativas creadas y honor por la responsabilidad de organizar y mantener vivo un acontecimiento cultural de esta dimensión.

 En ese capítulo de agradecimientos quiso destacar el trabajo colectivo del Patronato de Estudios Alhameños, una asociación cultural cuya labor se centra en difundir, conservar y estudiar el patrimonio, la cultura y la historia de Alhama. Reconoció la entrega de los miembros del Patronato, tanto de quienes estaban presentes como de quienes, por distintos motivos, no pudieron acompañar la celebración.

  "Raúl Gálvez quiso recordar igualmente a quienes, desde distintos ámbitos, han contribuido al prestigio de la Velada"  

 También tuvo palabras de reconocimiento para el Ayuntamiento de Alhama de Granada y para sus trabajadores, para la Diputación de Granada por su apoyo a través de las ayudas culturales destinadas a asociaciones sin ánimo de lucro, y para las empresas locales que colaboran con la cultura y hacen posible que iniciativas como esta puedan seguir creciendo.

 Raúl Gálvez quiso recordar igualmente a quienes, desde distintos ámbitos, han contribuido al prestigio de la Velada, mencionando a colaboradores, periodistas, fotógrafos y personas vinculadas al mundo universitario y cultural que han apoyado la celebración a lo largo del tiempo.

 En el apartado de felicitaciones, destacó en primer lugar a Lola Sánchez Chacón y José Luis Hidalgo Aguado por el regalo musical ofrecido al público, una actuación que calificó como emocionante y especialmente adecuada para el marco y el espíritu de la noche. También puso en valor el trabajo de Mariló en la preparación del programa y en la apuesta por reunir a una gran soprano y a uno de los mejores pianistas de Granada.

  "dotar a esta cita de un sentido amplio, generoso e histórico, consiguiendo que el nombre de Alhama se proyecte mucho más lejos a través del romance"  

 No olvidó a Manuel Juan, al que reconoció su compromiso permanente con Alhama y con el Patronato, destacando su capacidad para aportar siempre una mirada positiva y especial a cada iniciativa. También felicitó a Claudia Ruiz Hernández por su compromiso con la cultura alhameña y por representar a una juventud implicada en mantener vivas las tradiciones de su pueblo.

 Uno de los momentos más afectuosos de sus palabras estuvo dedicado a Andrés García Maldonado, fundador del Patronato y creador de la Velada de los Romances. Raúl destacó su capacidad para dotar a esta cita de un sentido amplio, generoso e histórico, consiguiendo que el nombre de Alhama se proyecte mucho más lejos a través del romance.

 El presidente del Patronato recordó que la Velada de los Romances ha recorrido ya treinta ediciones con invitados procedentes de ámbitos muy diversos —periodistas, profesores, músicos, pintores y artistas— y con programas que han viajado desde la música antigua hasta la copla, la guitarra, la música clásica, el canto popular, el jazz o diferentes homenajes literarios.

  "la poesía no pertenece únicamente a los libros, sino que encuentra su verdadero sentido cuando conecta con las personas, con la memoria y con la sociedad"  

 Finalmente, explicó que esta trigésima edición debía tener un significado especial y que, por coherencia con la trayectoria de la Velada, debía estar dedicada al romance y a Federico García Lorca. Por ese motivo consideraron que Luis García Montero era el invitado de honor ideal, tanto por su trayectoria literaria como por su vínculo con la poesía, la memoria y la cultura.

 Raúl Gálvez cerró su intervención destacando el honor que suponía compartir esta edición con García Montero y recordando que la poesía no pertenece únicamente a los libros, sino que encuentra su verdadero sentido cuando conecta con las personas, con la memoria y con la sociedad.

Andrés García Maldonado: Lorca, Alhama y la memoria

 El presidente de honor y fundador de la Velada, Andrés García Maldonado, intervino para valorar una edición que consideró especialmente destacada dentro de la historia de la cita.

 Sus palabras estuvieron centradas en Federico García Lorca y en la importancia de que Alhama mantenga viva la relación entre el romance, la poesía y la memoria.

 Destacó que la presencia de Luis García Montero, junto con las actuaciones de Lola Sánchez, José Luis Hidalgo y Claudia Ruiz, había permitido realizar una auténtica noche de reconocimiento a Lorca y a su legado universal.

El alcalde destaca una edición que vuelve a elevar el nivel de la Velada

 El alcalde de Alhama agradeció el trabajo del Patronato y de todas las personas que hacen posible esta cita cultural.

 También quiso reconocer la participación de todos los protagonistas de la noche y destacó que, año tras año, la Velada consigue superarse, señalando especialmente la intervención de Luis García Montero y la actuación musical de Lola Sánchez y José Luis Hidalgo.

La entrega de recuerdos, un cierre lleno de  significado

 Uno de los momentos más emotivos de la XXX Velada de los Romances llegó con la entrega de recuerdos a los protagonistas de una noche que quedará para la historia cultural de Alhama.

 El invitado de honor, Luis García Montero, recibió en primer lugar el reconocimiento institucional de la Velada con el diploma de excelencia de la XXX Velada de los Romances, como muestra de agradecimiento por su presencia y por una intervención que había convertido la noche en una profunda reflexión sobre la poesía, la memoria y el valor de las tradiciones.

 Junto a este reconocimiento recibió también un cuadro realizado por una artista alhameña, María del Mar Gálvez, una obra creada expresamente como recuerdo de su paso por Alhama y como muestra del vínculo entre el homenajeado y la ciudad que lo acogía en una edición tan especial.

 Pero el instante más íntimo y emocionante llegó con la entrega de una fotografía de su boda, un recuerdo de enorme valor personal para el poeta. Luis García Montero explicó el significado de aquella imagen y del momento que representaba: una fotografía tomada el día de su boda en el Ayuntamiento de Santa Fe junto a su esposa, Almudena Grandes, ya fallecida. Un gesto cargado de emoción que unía el reconocimiento público recibido en Alhama con la memoria más personal y afectiva de su propia vida. 

 La emoción de ese instante fue especialmente significativa porque conectaba directamente con el contenido de su propia intervención minutos antes: la importancia de la memoria, de los afectos y de esas personas y momentos que permanecen formando parte de nuestra vida. La Velada, dedicada a la palabra y al recuerdo, encontró así uno de sus momentos más humanos.

 Junto a Luis García Montero fueron reconocidos también Lola Sánchez Chacón y José Luis Hidalgo Aguado, protagonistas de uno de los grandes momentos artísticos de la noche. La soprano y el pianista recibieron el agradecimiento por una actuación en la que música y poesía se unieron en homenaje a Federico García Lorca y al espíritu de la Velada.

 Igualmente recibió su recuerdo Claudia Ruiz Hernández, que en su primera participación en la cita asumió la responsabilidad de mantener viva la tradición del romance con su interpretación de Moro alcaide, moro alcaide, representando la continuidad generacional de una manifestación cultural profundamente ligada a Alhama.

 La entrega de recuerdos cerró una noche en la que los reconocimientos no fueron simples gestos protocolarios, sino muestras de gratitud y de afecto hacia quienes hicieron posible una XXX Velada de los Romances marcada por la cultura, la emoción y la memoria.

Una XXX edición para guardar en la memoria

 La entrega de reconocimientos puso el punto final a una noche histórica. Luis García Montero recibió el diploma de excelencia y un grabado de una artista local, mientras que Lola Sánchez Chacón, José Luis Hidalgo Aguado y Claudia Ruiz Hernández recibieron también el reconocimiento de la organización.

 La XXX Velada de los Romances terminó como había comenzado: con la palabra como protagonista. Una palabra que durante tres décadas ha servido para recordar, emocionar y situar a Alhama en el lugar que merece dentro de la cultura.

 El broche final lo volvieron aponer Lola Sánchez Chacón con la voz, y José Luis Hidalgo Aguado al piano con la versión que habían preparado para la ocasión del ¡Ay de mi Alhama!

 Treinta años después, la ciudad sigue haciendo eterna la palabra.

Imágenes de una noche de romances, palabras y música

La entrega de recuerdos y agradecimientos a los participantes

La previa a la velada

 Sobre las seis de la tarde el presidente del Patronato de Estudio Alhameños, Raúl Gálvez, había quedado con Luis García Montero a la entrada de Alhama, Luis venía de Cádiz y se desvió hacia Alhama por la tortuosa. peligrosa, abandonada y lamentable carretera de El Salar, y sería junto a las banderas de la Plaza Duque de Mandas donde tendría lugar este primer encuentro.

 Tras saludar al invitado se le ofreció descansar, pero Luis prefirió seguir con la visita que le había preparado en Patronato por la Alhama histórica, el CIAG, los tajos, barrio árabe, Casa Cuna, etc., para desembocar en un refresco en una de las terrazas del centro de la población, pausa que aprovecharíamos para hacerle una entrevista para Alhama Comunicación, que también volvió a ser un reencuentro, ya que tanto Luis García Montero, como un servidor, Juan Cabezas, habíamos compartido algunas actividades en Alhama en nuestro años jóvenes. Entrevista en la que también participó José Ignacio Molina Benítez, para quien Luis García Montero siempre fue un referente.

 Y tras este breve descanso se continuó el recorrido que supuso un acercamiento también para quienes quisieron conocer a Luis de cerca, ya que para todos tenía buena predisposición, trato amable y cercano, algo que siempre le ha caracterizado. 

Radio Alhama en Internet - RAi

Conversación con Luis García Montero

Vídeo completo de la XXX Velada Alhama ciudad de los Romances