
Siguen los reconocimientos a los cintos negros en otro gesto que trasciende lo material.

Bajo el cielo sereno de Andalucía, donde el viento susurra antiguas enseñanzas, la Junta de Andalucía y el vivero de la Resinera situado en Arenas del Rey (Granada), es el mayor vivero de plantas autóctonas de Andalucía, han unido su voluntad al Club Deportivo Alhama-Ippon, en un gesto que trasciende lo material.
Han ofrecido árboles, no como simple don, sino como símbolo de vida y legado, para una noble senda que el club de karate alhameño recorre con honor: plantar un árbol autóctono por cada practicante que alcanza el cinturón negro.
Así, cada raíz que se hunde en la tierra guarda la memoria del esfuerzo; cada tronco que se alza refleja la disciplina; y cada hoja que danza al viento recuerda el espíritu del karateka que persevera.
No es solo un bosque el que nace, sino un testimonio vivo. Crecerá firme, enraizado en la constancia, del mismo modo en que el karate se arraiga en el corazón de quienes lo practican.
Que este acto sea también una llamada, un eco que viaje más allá de montañas y dojos, invitando a todos los sensei a unirse a este camino. Pues honrar la naturaleza es honrar la esencia misma del budō: equilibrio, respeto y vida.
Y así, entre la tierra y el espíritu, el legado perdurará.
