El campeonato interclub de karate, modalidad katas, cierra la temporada

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    La temporada de competiciones ha llegado a su fin y el club deportivo Alhama-Ippon cierra esta etapa con otro campeonato para medir las últimas fuerzas antes de las vacaciones.

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     Los más pequeños del club se enfrentan para conseguir las medallas que tanto ilusionan en la modalidad de katas.

    Clasificación:
    Oros: Alba Bautista, Tony Vega, Darío Sánchez, Marta Raya.
    Platas: Iker Rodríguez, María Escañuela, Daniel García, Gabriel Martin.
    Bronces: Laura Romero, Javier Molina, German Jiménez, Oscar Vega.

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    Interesante reflexión de muchos padres interesados en la evolución positiva de sus retoños 

    Un amigo me preguntó: " Por qué sigues pagando tanto dinero para que tus hijos entrenen karate?"
    Bueno, debo confesar que no pago solo para que mis hijos entrenen Karate; personalmente lo que me importa menos, es el karate.
    Así que no es solo por el karate por lo que estoy pagando.
    Pago por aquellos momentos en que mis hijos aún tan cansados no quieren parar, y continúan.
    Pago por aquellos días en que mis hijos vuelven a casa de la escuela bastante cansados para ir al dojo, pero van igual y se entregan.
    Pago para que mis hijos aprendan disciplina y sean exigentes con ellos mismos.
    Pago para que mis hijos aprendan a cuidar de su cuerpo y adiestrarse.
    Pago para que mis hijos aprendan a relacionarse con otros compañeros y a valorar el trabajo en equipo.
    Pago para que mis hijos aprendan a manejar la decepción, cuando no superan una prueba que esperaban y comprenden que aún tienen que trabajar duro.
    Pago para que mis hijos aprendan a crear objetivos y a alcanzarlos.
    Pago para que mis hijos aprendan que se necesitan horas y horas de trabajo duro y entrenamiento para conseguir un logro, y que el éxito no llega de un día a otro.
    Pago por la oportunidad que tienen y tendrán a mis hijos, de hacer amistades que durarán toda una vida.
    Pago para que mis hijos puedan estar en un Dojo en lugar de frente a una pantalla.
    Podría seguir, pero, para resumir, yo no pago por el karate; pago por las oportunidades que el Karate aporta a mis hijos para desarrollar cualidades que les servirán toda su vida y darles la oportunidad de hacer el bien a la vida de los demás.
    He de decirte, además, que por lo que he visto hasta ahora, creo que es una buena inversión.

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