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Mariló Oyonarte, la gran embajadora del Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama

Invitada por la Sociedad Sierra Nevada compartió en el Centro Artístico los grandes atractivos de nuestro espacio protegido.

 Invitada por la Sociedad Sierra Nevada en su ciclo mensual de Tertulias Montañeras, que se celebran en la sede del Centro Artístico de Granada, Mariló V. Oyonarte ofreció una interesante y amena conferencia bajo el título de ‘El Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. De las sierras habitadas al espacio natural protegido’. En su intervención compartió los aspectos clave de la gestión, la naturaleza y la memoria histórica de este espacio del que posiblemente sea la persona que mejor lo conoce, o al menos la que más artículos ha publicado pues hay que tener en cuenta su gran pasión por el senderismo y que en la actualidad desempeña las funciones de directora de la Junta Rectora. Precisamente inició su intervención explicando la gestión y gobernanza del Parque regido por un lado por la Dirección del Parque, un órgano ejecutivo encargado de las actuaciones sobre el terreno, como mantenimiento de áreas recreativas y, por otro de la Junta Rectora, un órgano consultivo y de participación. De hecho de la Junta Rectora de este parque,  la más numerosa de la provincia de Granada cuenta con 60 miembros, incluyendo alcaldes de todos los municipios del espacio protegido, personal de la Junta de Andalucía, las Universidades de Granada y Málaga, el CSIC, sindicatos y asociaciones agrarias como ASAJA, entre otros.

 Igualmente añadiría datos interesantes como su superficie que ocupa 40.663 hectáreas compartidas entre las provincias de Granada (aprox. 21.100 ha) y Málaga (aprox. 19.300 ha), destacando que la iniciativa original para declarar el área como Parque Natural surgió de los municipios malagueños. Apoyada con una selección de imágenes, algunas fotos propias de gran belleza, fue desmenuzando datos geográficos, sobre su biodiversidad y y atractivos paisajísticos. «Además de Parque Natural, es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), está integrado en la Red Natura 2000 y cuenta con la declaración de Reserva Andaluza de Caza», señalaría antes de añadir que es una reserva de gran interés al contar con población única de cabra montés (de menor tamaño, pelaje más oscuro y resistente, actualmente libre de sarna) y del corzo morisco. También comentó que en algunas zonas presenta un perfil rocoso y escarpado que ofrece vistas al mar Mediterráneo desde sus cumbres, los días claros, y que esta geografía arisca provoca entre 50 y 60 rescates anuales por parte de la Guardia Civil de montaña.

 De su geología indicará que está dominada por mármoles dolomíticos y terrenos calcáreos, otorgando un característico tono blanco a veredas y lechos de ríos, y que llega a albergar hasta 25 plantas endémicas (destacando la planta carnívora Pinguicula tejedensis) y ejemplares milenarios de tejos, como la conocida ‘Teja abuela’, que según algunos botánicos supera los 1.000 años de antigüedad. A continuación abordaría el patrimonio humano e historias de memoria histórica de la que es una gran conocedora, destacando que «históricamente fue una sierra muy poblada debido a los caminos reales y rutas de arriería que unían la costa de Málaga con el interior de la comarca de Alhama de  Granada». Entre los oficios de las personas que vivían en estas sierras destacó la intensa actividad de pastores, resineros, arrieros y peones camineros que habitaban cortijos y casas cueva siendo a partir de los años 60 cuando se produjo un masivo abandono voluntario de los cortijos. DE igual forma comentaría algunas historias y leyendas de personajes singulares, entre ellas las de familias resineras numerosas que habitaron el Cortijo de la Loma de Ubares como fue el caso de Pavía, historias tradicionales como el romance trágico de Bernardo y Antonia en la Venta Pradillo o la de intrigante historia del fantasma de Genara , reiterando la posibilidad de su lectura en las web de ALHAMA COMUNICACIÓN, en su serie titulada ‘Caminos y gentes’.

 Para terminar abordaría los retos de conservación y  posibilidades de rutas senderistas establecidas para las que reiteraría su ofrecimiento de hacer de guía en un futuro. El parque garantiza el mantenimiento y señalización de 16 senderos oficiales, entre las que se cuenta las ascensiones a La Maroma, El Pinarillo, o la ruta de Játar a Cómpeta. Desgraciadamente -añadiría- la falta de recursos económicos y de personal impide mantener la inmensa red de senderos tradicionales no oficiales, los cuales tienden a cerrarse por el matorral al desaparecer la ganadería y el tránsito habitual. Especial atención dedicó al impacto del turismo masivo está provocando en cauces como el río Chillar, Añales o Cebollón donde ‘rutas acuáticas’ ponen en riesgo ecosistemas frágiles y especies autóctonas amenazadas, como la trucha y el cangrejo de río autóctonos. En la parte de preguntas de los asistentes se interesaron por la existencia de algún centro de visitante lo que le dio la posibilidad de que en este parque hay dos, estando en la parte de Granada el punto de información La Resinera donde «merece mucho la pena ir allí, primero porque el sitio es precioso y porque allí abren los fines de semana(viernes, sábado y domingo) y la empresa que lo gestiona no solo organiza actividades muy interesantes por el parque sino que, además, te da muchísima información todo lo que queráis saber».  

Vídeo de la intervención de Mariló

Radio Alhama en Internet - RAi

Vídeo didáctico-narrativo

 

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