
La convocatoria provincial contempla ayudas para municipios pequeños en ámbitos como el transporte, la conectividad, la conciliación y la promoción turística, pero vuelve a dejar en el aire qué iniciativas concretas se impulsarán para afrontar los problemas de los pueblos de nuestra comarca.
La Diputación de Granada destinará dos millones de euros a una nueva convocatoria de ayudas para luchar contra la despoblación en los municipios más pequeños de la provincia. La medida, presentada este 23 de octubre por la portavoz del Equipo de Gobierno y diputada de Reto Demográfico, María Vera, pretende financiar actuaciones municipales que mejoren los servicios, favorezcan el arraigo de la población y hagan más atractivo vivir en el medio rural.
La iniciativa contempla actuaciones relacionadas con el transporte, la salud y el bienestar, la conectividad digital, la conciliación familiar, la educación, la atracción de nuevos residentes y la promoción turística. Son ámbitos importantes para el futuro de los pueblos, pero también cuestiones que necesitan algo más que convocatorias de ayudas: requieren planificación, continuidad y una atención específica a las necesidades de cada territorio.
Y es precisamente en este punto donde cabe preguntarse qué papel está desempeñando la Diputación en la comarca de Alhama y qué proyectos concretos tiene previsto impulsar para frenar la pérdida de población y mejorar las oportunidades de sus habitantes.

La comarca de Alhama, ante el reto demográfico
La comarca de Alhama está formada por municipios de dimensiones muy diferentes, además de núcleos de población y anejos que comparten problemas de accesibilidad, prestación de servicios y oportunidades laborales. Su realidad no puede analizarse únicamente a partir de las cifras globales de población: también es necesario tener en cuenta la dispersión territorial, el envejecimiento, las dificultades de movilidad y las posibilidades de desarrollo económico de cada localidad.
Fuente censo: habitantes.org
Esta relación permite apreciar la diversidad de la comarca: junto a municipios que superan los dos mil habitantes, hay localidades que no llegan al millar y que, por tanto, afrontan de manera especialmente directa las dificultades asociadas a la despoblación. Los núcleos más pequeños y los anejos también necesitan que las políticas públicas lleguen hasta ellos, sin quedar relegados por su tamaño o por su menor capacidad administrativa.

Dos millones para toda la provincia: ¿qué llegará a nuestra comarca?
La Diputación señala que la convocatoria está dirigida a municipios y entidades locales autónomas con menos de 2.000 habitantes que hayan registrado una evolución demográfica inferior al 1 % en los últimos diez años, así como a aquellos que no alcancen los 1.000 habitantes, con independencia de la evolución de su población.
La convocatoria establece una asignación mínima general de 15.000 euros por entidad beneficiaria y reserva un tramo variable de 500.000 euros, cuyo reparto tendrá en cuenta la evolución demográfica de la última década. Las actuaciones podrán ejecutarse hasta el 31 de diciembre de 2027 y deberán justificarse antes del 30 de marzo de 2028. El plazo para presentar solicitudes será de diez días hábiles desde el día siguiente a la publicación del extracto en el Boletín Oficial de la Provincia.
Sobre el papel, se trata de una herramienta que puede ayudar a los municipios a poner en marcha proyectos útiles. Sin embargo, el anuncio provincial no concreta qué cantidades podrían corresponder a las localidades de la comarca de Alhama, qué iniciativas se consideran prioritarias en nuestro territorio ni si existe una estrategia coordinada para abordar sus necesidades comunes.
Tampoco se detallan proyectos específicos para mejorar las conexiones entre los pueblos, facilitar el acceso a servicios esenciales, reforzar las oportunidades de empleo o favorecer la instalación de nuevos residentes. No significa que los ayuntamientos no puedan presentar propuestas, sino que la información difundida por la Diputación no permite conocer qué actuaciones concretas se prevén para esta comarca.

Más allá de las subvenciones, hacen falta iniciativas
La despoblación no se combate únicamente con ayudas puntuales. Para que una familia decida establecerse en un municipio rural, necesita encontrar empleo, vivienda, servicios sanitarios y educativos accesibles, buenas comunicaciones y posibilidades de desarrollar su vida cotidiana. Para que los jóvenes se queden, también hacen falta oportunidades profesionales y expectativas de futuro.
En la comarca de Alhama existen recursos naturales, patrimonio histórico, actividad agrícola y ganadera, iniciativas empresariales y posibilidades de desarrollo turístico. Aprovecharlos requiere coordinación entre administraciones y proyectos capaces de generar actividad económica estable, no solo actuaciones aisladas que terminen cuando se agota la subvención.
La movilidad es uno de los ámbitos en los que una intervención supramunicipal podría resultar especialmente útil. Las distancias entre localidades, la dispersión de los núcleos y la dependencia del vehículo privado dificultan el acceso a determinados servicios, sobre todo para las personas mayores y quienes no disponen de transporte propio. Una estrategia comarcal de movilidad, adaptada a la demanda real, podría complementar las iniciativas individuales de cada ayuntamiento.
También sería necesario avanzar en la promoción económica conjunta, la rehabilitación y disponibilidad de vivienda, la mejora de las comunicaciones digitales y la creación de oportunidades para jóvenes y nuevos pobladores. Son líneas de trabajo que podrían beneficiarse del apoyo técnico y económico de la Diputación, siempre que se traduzcan en programas definidos, presupuestos y objetivos evaluables.

Alhama, una comarca que necesita atención continuada
La convocatoria de dos millones de euros es una noticia relevante para los pequeños municipios granadinos, pero deja abierta una cuestión fundamental: qué medidas concretas piensa impulsar la Diputación para que la comarca de Alhama no quede al margen de las políticas contra la despoblación.
La institución provincial dispone de capacidad para apoyar a los ayuntamientos, coordinar actuaciones entre localidades y promover proyectos que difícilmente podrían desarrollarse de manera aislada. Por eso, sería conveniente conocer no solo las condiciones de esta convocatoria, sino también si existe un plan específico para la comarca, qué inversiones se prevén y qué seguimiento se hará de sus resultados.
Los habitantes de nuestros pueblos necesitan algo más que declaraciones de intenciones. Necesitan servicios accesibles, comunicaciones adecuadas, actividad económica y oportunidades para vivir y trabajar en su lugar de origen. Las ayudas pueden contribuir a conseguirlo, pero su eficacia dependerá de que se conviertan en actuaciones reales y de que la Diputación mantenga una atención continuada a las necesidades del territorio.
La lucha contra la despoblación es, en definitiva, una responsabilidad compartida. Los ayuntamientos deben identificar y promover proyectos, pero la Diputación tiene también la obligación de acompañarlos, especialmente allí donde los recursos municipales son más limitados. En la comarca de Alhama, la pregunta sigue siendo qué iniciativas concretas se van a poner en marcha y cuándo podrán empezar a notarse sus efectos.
Vídeo didáctico-narrativo

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