
Cuando algo no se nombra deja de existir. Cuando digamos 'Poniente' en lugar de 'Comarca de Alhama', Alhama habrá dejado de existir.
En una provincia como Granada, donde la historia se entreteje con el paisaje como raíces antiguas en la tierra, surge una amenaza sutil pero implacable: el llamado "Poniente Granadino". Lo que se presenta como una mera herramienta de desarrollo rural es, en realidad, un artificio burocrático que busca diluir identidades comarcales consolidadas, como la de Alhama, para integrarlas en un marco indefinido centrado en Loja. Esta operación, impulsada por instituciones y partidos políticos en busca de eficiencia administrativa, no solo ignora siglos de historia, sino que pone en riesgo el sentido de pertenencia de pueblos enteros. En este artículo, desmontaremos paso a paso esta idea, con argumentos históricos, territoriales y políticos, para dejar en evidencia a quienes la promueven como un "progreso" que en verdad empobrece nuestra herencia cultural. Y lo haremos de forma didáctica, con explicaciones claras y visuales imaginarias que cualquier lector pueda seguir, como si estuviéramos dibujando un mapa en una pizarra.
Un nombre que suena moderno, pero que borra el pasado
Imagina un mapa de Granada occidental: al sur, la imponente Sierra de Alhama; al norte, los Montes Occidentales; en el centro, pueblos como Alhama de Granada, Jayena, Cacín y Zafarraya, unidos por caminos milenarios y una identidad compartida. Ahora, superpone una etiqueta gigante: "Poniente Granadino". ¿Qué pasa? Los contornos históricos se difuminan, los centros locales desaparecen, y todo se convierte en un bloque gris, homogéneo, sin alma. Eso es exactamente lo que está ocurriendo.
El "Poniente Granadino" no es una comarca natural. Surgió en el año 2000 con la Asociación para el Desarrollo Sostenible del Poniente Granadino, un grupo diseñado para captar fondos europeos y andaluces en programas de desarrollo rural. Según su propia documentación, abarca 18 municipios y dos entidades locales, fusionando comarcas distintas como los Montes Occidentales, Loja y Alhama. A primera vista, parece inofensivo: una marca para promover turismo, agricultura y proyectos conjuntos. Pero al rascar la superficie, emerge el problema: esta etiqueta se usa para redefinir el territorio, desplazando nombres históricos en favor de una visión centralizada. Partidos como el PSOE y el PP, a través de sus gobiernos autonómicos y provinciales, han respaldado esta iniciativa en presupuestos y planes estratégicos, priorizando "eficiencia" sobre identidad. El resultado? Pueblos como Alhama, con una historia que remonta a la época romana, quedan reducidos a "subzonas", perdiendo voz propia.
Para visualizarlo: piensa en un diagrama simple. Dibuja tres círculos: uno rojo para Alhama (con su balneario termal como centro), uno azul para Loja (con su río Genil y mercado histórico), y uno verde para los Montes. El "Poniente" sería un rectángulo negro que los engloba, borrando las líneas internas. ¿Quién gana? El centro más fuerte (Loja). ¿Quién pierde? Los márgenes (Alhama).
Vídeo ¿Más claro?
¿Qué es el Poniente Granadino? un inventario sin raíces históricas
Vamos a desglosarlo didácticamente, como si explicáramos a un niño por qué un puzzle no encaja. El Poniente Granadino no tiene base en la historia. No aparece en documentos medievales, ni en mapas nazaríes, ni en crónicas de la Reconquista. Es un constructo moderno, nacido de políticas rurales de la Unión Europea y la Junta de Andalucía. La Asociación del Poniente, financiada por fondos LEADER, se centra en olivar, turismo y desarrollo sostenible –cosas loables–, pero usa el nombre para agrupar territorios heterogéneos.
- Orígenes administrativos: Constituida en 2000, la asociación gestiona programas como el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Poniente de Granada para aceites. Pero esto no crea una comarca; solo una marca comercial. Fuentes como Wikipedia y el sitio oficial del grupo lo definen como "subregión rural occidental de Granada", sin mención a tradiciones compartidas.
- Municipios involucrados: Incluye Alhama de Granada, Loja, Montefrío, Íllora y más. Estos no comparten un "pasado común". Por ejemplo, Alhama es famosa por sus baños termales romanos y árabes, mientras Loja es un nudo comercial histórico. Unirlos bajo "Poniente" ignora estas diferencias.
Los promotores –instituciones como la Diputación de Granada y partidos como el PSOE (que ha liderado muchos gobiernos autonómicos) y el PP (en sus programas electorales para "desarrollo equilibrado")– argumentan que esto fomenta "sinergias". Pero en la práctica, es un subterfugio: diluye comarcas menores para centralizar recursos en polos más grandes. En planes como la Estrategia Provincial ante el Reto Demográfico (2021), el Poniente se menciona como unidad, desplazando referencias a Alhama como comarca independiente. Esto no es neutral; es una decisión política que favorece la burocracia sobre la cultura local.
Visual didáctica: Imagina una línea temporal. En el siglo XV: Alhama como fortaleza clave en la Reconquista (tomada en 1482 por los Reyes Católicos). En el siglo XX: Guerrilla antifranquista en la zona, mostrando cohesión local. Hoy: Un sello administrativo que borra esa línea, convirtiéndola en un punto en un informe de fondos UE.
La Comarca de Alhama es una identidad histórica que no merece ni debemos permitir que nos la arrebaten
Ahora, contrastemos con la Comarca de Alhama, una realidad viva y documentada. Su historia no es un invento; es tangible.
Raíces antiguas: Desde la época romana, Alhama era conocida por sus termas (Al-Hamma, "baños calientes" en árabe). Fuentes como el libro Reseña histórica de los baños termales de Salvador Raya Retamero confirman que los romanos ya usaban las aguas, y los árabes las consolidaron en el siglo XV. La comarca, históricamente llamada Alhama-Temple (por el río Temple), abarcaba más pueblos y era un eje autónomo, no un apéndice de Loja.
Importancia en la Reconquista: En 1482, Alhama fue el primer bastión tomado de los nazaríes, marcando el inicio de la Guerra de Granada. Crónicas como las de Washington Irving en Cuentos de la Alhambra la describen como estratégica, con su castillo y tajos (cañones naturales) como defensas naturales.
Extensión histórica: Antes, incluía más localidades, con vínculos económicos en agricultura y termalismo. Hoy, pueblos como Jayena o Zafarraya mantienen tradiciones únicas, como fiestas patronales y artesanía, que se pierden en el "Poniente".
Partidos como el PSOE, en sus planes de desarrollo rural (ver hemeroteca de PSOE Granada), han impulsado el Poniente sin consultar localmente, argumentando "avance conjunto". Pero esto ignora que Alhama ya era comarca antes de la provincia actual. Visual: Dibuja un árbol genealógico. Raíz: Romanos (siglo I). Ramas: Árabes (siglo VIII-XV), Reconquista (1482). Hoja actual: Identidad propia. El Poniente sería una podadora que corta las ramas para hacer un "tronco uniforme".

El engaño para integrar Alhama en Loja bajo el manto del Poniente
Aquí viene el núcleo destructivo: el Poniente es un subterfugio para absorber Alhama en la órbita de Loja, sin decirlo abiertamente. Loja, comarca legítima con su propia historia (río Genil, mercado medieval), sale reforzada como "eje natural". Fuentes como el sitio de la Asociación Poniente muestran cómo proyectos se centran en Loja, con Alhama como "periferia".
- Responsabilidad política: La Junta de Andalucía (gobernada alternadamente por PSOE y PP) ha financiado esto. En el Programa Electoral del PP Andalucía (2022), se habla de "desarrollo rural equilibrado", pero en práctica, fondos se concentran en centros como Loja. El PSOE, en intervenciones como las de Pedro Fernández (2026), destaca "avances" en infraestructuras, pero omite cómo diluye identidades menores.
- Consecuencias: Menos recursos para Alhama (pérdida de visibilidad en turismo), erosión cultural (fiestas locales se promocionan como "Poniente"), y despoblación (jóvenes emigran al no ver futuro comarcal propio).
Visual didáctica: Un embudo. Arriba: Comarcas independientes (Alhama, Loja). Abajo: Todo fluye a un punto central (Loja vía Poniente). ¿Quién queda atrapado? Alhama.
No queremos enemistad con Loja –su legitimidad es incuestionable, con su castillo y río como patrimonio–. Pero unirnos bajo engaño es perjudicial: perdemos historia (Alhama-Temple) por una etiqueta vacía.
Cómo se borra una Comarca paso a paso y sin debate público
1.- Sustitución en documentos: Planes como el de Despoblación de la Alpujarra (1999) ya usaban marcos amplios, precursor del Poniente.
2.- Promoción institucional: Campañas de Diputación priorizan "Poniente" sobre Alhama.
3.- Ausencia de consulta: No hay referendos locales; partidos imponen desde arriba.
4.- Efecto dominó: Identidad se diluye, recursos se redistribuyen.
Ridiculicemos lo absurdo: Imagina renombrar la Alhambra como "Edificio Sur Granadino". ¿Progreso? No, destrucción cultural.
Una llamada a defender la identidad frente a los destructores administrativos
El Poniente Granadino es un fracaso conceptual: artificial, empobrecedor, destructor de historia. Quienes lo promueven –partidos como PSOE y PP, instituciones autonómicas– priorizan burocracia sobre cultura, convirtiéndose en verdugos de identidades como Alhama. Defendamos lo nuestro: exijamos reconocimiento a la Comarca de Alhama, compatible con buena vecindad hacia Loja. Sin identidad, no hay futuro sostenible. Nombrémosla, o la perderemos para siempre.
Nombremos, defendamos la COMARCA DE ALHAMA, o la perderemos para siempre.