
Valora especialmente a nuestro compañero, Antonio Arenas, como "celestino de esta feliz iniciativa".
Agradecimiento a APA, en especial a Manuel Fernández, a todos los poetas participantes. A Antonio Arenas por ser el celestino de esta feliz iniciativa. Viejos amigos y a todos ustedes, vosotros.
Este movimiento de Bosques de la Poesía es un movimiento de artistas y poetas por la defensa de la naturaleza (Teuco Castilla, Pedro, Aldo) y, de algún modo, implica a toda la población en la preservación de la biodiversidad. La naturaleza está siendo devastada.
Por eso esta iniciativa de los poetas de sacar, a modo de grito, sus poemas a las calles, a los barrios, a los bosques, es una llamada urgente a la salvación de la raza humana como especie. La poesía tiene que palpitar y en los bosques palpita la vida; si quisiéramos que palpitara la muerte la llevaríamos a los tanatorios, a los cementerios, o la dejaríamos en los polvorientos estantes donde moran el polvo, el silencio y el olvido.
A Antonio Arenas por ser el celestino de esta feliz iniciativa
La palabra poética, convertida en semilla, encuentra en la naturaleza el espacio donde crecer y proyectarse hacia las generaciones futuras.
Estos poemas que aquí hoy hemos sembrado pueden ser cortos, pero en su bosque son casi infinitos y quedan aquí para el caminante que descansa de su camino, quedan aquí para el futuro.
Estamos construyendo, de algún modo, la bioalfabetización. Con un mínimo coste estamos consiguiendo mucho. Valga de ejemplo la APA, que desde una sensibilidad provincial —qué digo provincial— local, ha hecho un acontecimiento internacional. Enhorabuena por ello.
Habría que considerar a la naturaleza como sujeto de derecho, como poseedora de valores propios, y dotarla de un estatuto jurídico propio que implique su conservación, su protección y cuidado, y el respeto a la integridad del ecosistema.
Chema Cotarelo durante su interveción
La poesía es el custodio de todos los nobles sentimientos y del retorno del ser a su origen, a su natural armonía. Del mismo modo que, cuando un árbol muere, algo en nosotros también muere, como le ocurre al pájaro, a la gota de agua, a la ardilla o a la hormiga; cuando nace, algo grande nace para la vida.
La poesía puede hacer eso; lo estamos haciendo. He aquí la prueba. Estamos creando conciencia, más allá de nosotros mismos, estamos fomentando la lectura, acunando a nuevos poetas… dando vida.
El alcance alcanzado por esta iniciativa demuestra que la defensa de la naturaleza y la cultura puede trascender el ámbito local para convertirse en un referente internacional.

Granada lidera a nivel europeo este movimiento y eso demuestra la sensibilidad de los granadinos. Ahí están los Bosques de la Poesía de Maracena, de Cogollos, de Huétor Santillán, de Santa Fe, el Bosque de la Poesía y la Biodiversidad de Granada y alguno más que está en proyecto.
Termino. Quiero agradecer, en nombre del movimiento Bosques de la Poesía Internacional, el cariño y la dedicación de APA, a todos y cada uno de sus miembros, por haber llevado a cabo esta iniciativa que pone, no sólo en Granada sino en el mundo, su defensa y su reivindicación para con este lugar y su noble propósito.
Y como decía Teuco Castilla: «Para que los bosques de la poesía nos devuelvan la poesía de los bosques».
José María Cotarelo
