
Cuarta jornada de recuperación de árboles y plantas en Bermejales. Adecuación de espacios en el nuevo resurgir de un escenario que lleva demasiado tiempo cerrado y casi abandonado.

A las 11 de la mañana, previa citación de la Junta directiva, algunos socios y socias de APA nos reunimos en el recinto escolar para llevar a cabo una jornada de limpieza, adecuación de jardineras y recuperación de las mismas con la plantación de diferentes especies florales y aromáticas compradas el día anterior en dos viveros de la provincia. Además, algunas vecinas acuden con macetas propias para plantar junto a las aportadas por la Asociación.
Comenzamos con la limpieza del recinto y descubrimos la riqueza artística que aporta el empedrado granadino que rodeaba la antigua escuela, así como la belleza de las jardineras de piedra que la circundaban, no hay nada como una buena limpieza y lavado de cara para que cosas y lugares nos devuelvan una sonrisa y un bienestar acogedor. De eso se trata, de conseguir recuperar sensaciones, vivencias y espacios para poner de nuevo en marcha un pueblo maravilloso con unas posibilidades inmensas.
Rafael, Ana, Paqui, Pepe, Conchi, Fabiola, Eli, Antonia, Alejandro, Manolo, Ángeles, Guti, Patricia, Mª José y sus nietos, todos trabajan de forma animada durante más de dos horas.

Acuden a la llamada de la Junta directiva en un domingo primaveral que respira ilusión y nostalgia por el lugar de encuentro fijado, nuestro recinto escolar. En esta línea Paqui comenta que el trabajo de hoy colma de esperanzas y emociones un espacio abandonado, con colores, texturas y aromas de una naturaleza ordenada. Patricia se muestra contenta por colaborar para dar vida a la escuela, las flores dan vida y alegría. Ángeles comenta lo siguiente: hoy hemos podido disfrutar de una estupenda jornada primaveral llenando de plantas y flores las jardineras del entorno de la antigua escuela, un entorno ya de por sí precioso, pero con esta pequeña aportación de color luce mucho más bonito. Conchi habla de un lugar mágico que le hizo sentirse niña en aquella escuela en la que compartía juegos y pupitres, ahora se siente ilusionada al recuperar la belleza que mantiene en su recuerdo. Alejandro añade que mientras estábamos poniendo las plantas sentía el recuerdo de su infancia y se alegra de contribuir a que no se abandone el que fue nuestro hogar. Ana es más crítica y reflexiva, se plantea la falta de colaboración de los residentes de Bermejales, la gente que vive allí, pero que lejos de desanimarme siempre me vengo con un sentimiento más lleno de pertenencia al lugar en el que nací y más vinculada a la gente que quiero. Para mí es positivo estar, a pesar de que todo sea tan lento y dificultoso. Este proyecto nuevo creo que va a sentar un buen precedente.
Mientras trabajamos surgen nuevas ideas, unos y otros nos animamos para seguir en esta línea, de vez en cuando levantamos la mirada y el paisaje que observamos a nuestro alrededor, rodeados de árboles y con el azul del agua al fondo, nos llena de orgullo y nos renueva la ilusión que nos genera esta nueva andadura que, a corto plazo, nos trasladará en unas semanas a la celebración del Domingo de Resurrección y posteriormente a la puesta en marcha de nuestro BOSQUE DE LA POESÍA allá por el 10 de mayo.
Terminamos la jornada compartiendo una paella que nos tenían preparada Enrique, Puri y Encarna. Gracias a todos por la actitud y la colaboración.


