
La búsqueda de Rafael ha entrado este viernes, 21 de febrero de 2026, en su tercer día consecutivo sin resultados positivos.

Tras dos jornadas intensas, el esfuerzo coordinado de familiares, amigos, vecinos y voluntarios sigue desplegándose por caminos, carreteras y núcleos rurales de la comarca y el área metropolitana de Granada, en una movilización ejemplar marcada por la solidaridad y la constancia.
Desde que se diera a conocer la noticia, y también se iniciara el grupo de coordinación creado específicamente para la búsqueda ha funcionado como un auténtico centro de operaciones improvisado. A través de mensajes constantes se han ido organizando recorridos, compartiendo ubicaciones, descartando zonas ya revisadas y evitando duplicar esfuerzos. La implicación ha sido masiva y desinteresada.
Durante horas, decenas de personas han rastreado caminos rurales, carriles agrícolas, accesos a cortijos, carreteras secundarias y principales e incluso áreas de servicio, gasolineras y polígonos industriales. Se ha buscado desde los alrededores inmediatos de Alhama hasta direcciones como Cacín, El Turro, Játar, Salar, Huétor, la vega de Granada, Padul, Íllora, Zujáira, Fuente Vaqueros o las entradas a la capital, extendiendo el radio de búsqueda conforme avanzaban las horas.
Uno de los ejes centrales del operativo ciudadano ha sido la revisión de cámaras de seguridad. Desde primeras horas se comprobó la existencia de dispositivos en distintos puntos —pantano, accesos viarios, entradas a núcleos urbanos, establecimientos y zonas de paso—, confirmándose en repetidas ocasiones que todas las imágenes disponibles ya habían sido revisadas sin resultados concluyentes, según la información trasladada por la Guardia Civil. También se planteó la solicitud de grabaciones en zonas privadas y municipios colindantes, con la colaboración de policías locales y responsables municipales.
No han faltado iniciativas personales: personas que han salido solas en moto, otras con drones, equipos que han peinado viñas, carriles poco transitados y zonas especialmente complicadas por la orografía. Cada posible indicio —una pieza de coche, un resto abandonado— ha sido comprobado, descartándose finalmente como falsas alarmas tras contrastarlo con vecinos y trabajadores de la zona.
Al caer la noche se vuelve a detener la búsqueda activa. Ha sido cuando Rosa, la hija de Rafael, agradecida por la respuesta recibida, pidió a todos que regresaran a casa, agradeciendo con emoción el apoyo recibido. Un agradecimiento que se repitió una y otra vez a lo largo de estas tres jornadas, reflejo de la dimensión humana de este esfuerzo colectivo.
Lejos de rendirse, el mensaje compartido ha sido claro: seguir. Volver a salir, reorganizar zonas, ampliar el foco si es necesario y continuar colaborando con las autoridades. La coordinación vecinal ha demostrado una capacidad ejemplar para movilizarse con orden, respeto y responsabilidad, siempre en contacto con las indicaciones oficiales.
En este tercer día de búsqueda infructuosa, no hay certezas sobre el paradero de Rafael, pero sí una evidencia de respuesta unánime. El reconocimiento y el agradecimiento son hoy para todas y todos los que han ofrecido tiempo, medios y energía, con la esperanza intacta de que la búsqueda tenga pronto un desenlace positivo.
