
El catedrático de Derecho Penal coordina un seminario que analiza el impacto de la IA en la responsabilidad penal, el derecho civil y los principios éticos.
La Universidad de Jaén acogió el pasado 23 de abril el seminario de investigación “Ética y Derecho en el mundo de la IA”, una iniciativa coordinada por el catedrático de Derecho Penal Ignacio F. Benítez Ortuzar que reunió a especialistas de distintas áreas jurídicas para abordar los desafíos que plantea la inteligencia artificial en el ámbito normativo.
El encuentro, celebrado en el Salón de Grados del Edificio D1 del Campus de Las Lagunillas, se enmarca en el programa de doctorado en Derecho y en el ciclo de conferencias de enseñanzas de posgrado, consolidándose como un espacio de reflexión académica sobre una realidad tecnológica que, como subrayó Benítez, “ya está transformando las estructuras tradicionales del Derecho”.
Desde su papel como coordinador, Ignacio Benítez dirigió un debate que él mismo definió posteriormente como “largo, intenso y constructivo”, en el que se abordaron cuestiones clave vinculadas a la irrupción de la inteligencia artificial en la sociedad contemporánea. Para el jurista, resulta “necesario e imprescindible” que la universidad y la investigación jurídica afronten esta nueva realidad sin dilaciones, dado que “no podemos mirar hacia otro lado ante los cambios que introduce la tecnología”.
El seminario contó con la participación de la catedrática de Derecho Penal Fátima Pérez Ferrer, que centró su intervención en los delitos cometidos mediante el uso de la inteligencia artificial, un fenómeno en crecimiento que afecta especialmente a la ciberdelincuencia, la suplantación de identidad o la vulneración de la intimidad a través de contenidos manipulados. En este ámbito, Benítez incidió en la dificultad creciente para determinar la autoría de los delitos, al tiempo que advirtió de que las estructuras clásicas del Derecho penal, diseñadas para la acción humana, deberán adaptarse a un contexto en el que intervienen sistemas con cierto grado de autonomía.
Por su parte, el catedrático de Derecho Civil Ramón Herrera de Las Heras abordó la posible configuración de una “personalidad electrónica” para sistemas de inteligencia artificial, una hipótesis que, aunque aún no desarrollada plenamente, se viene planteando en el ámbito europeo como una extensión de las ficciones jurídicas tradicionales. En palabras recogidas durante el seminario, esta idea permitiría atribuir responsabilidades en el plano civil, siguiendo la lógica ya aplicada a las personas jurídicas.
El bloque dedicado a la reflexión ética corrió a cargo de Fernando Llano Alonso, quien analizó los principios que deberían regir el desarrollo de una inteligencia artificial autónoma. En esta línea, Ignacio Benítez subrayó tres ejes fundamentales: la transparencia en los procesos de decisión, la garantía de justicia y no discriminación en los sistemas y, de forma especialmente relevante, el mantenimiento del control humano sobre cualquier tecnología.
Durante su intervención en entrevistas previas y en el propio seminario, Ignacio Benítez también puso el foco en el marco regulatorio, destacando el avance que supone la legislación europea reciente, basada en un enfoque “antropocéntrico y orientado al riesgo”. No obstante, advirtió de las dificultades derivadas de un escenario global en el que otras potencias tecnológicas siguen modelos regulatorios distintos, lo que puede generar desequilibrios y retos adicionales para el Derecho.
Junto a los riesgos, el catedrático de la Universidad de Jaén quiso poner en valor las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial, tanto para la mejora del sistema jurídico como para su aplicación en otros ámbitos como la medicina o la gestión pública. Sin embargo, insistió en que el verdadero desafío radica en evitar que los sistemas escapen al control humano tras su entrenamiento, un escenario que, a su juicio, debe prevenirse desde la base normativa y ética.
El seminario, organizado por el Grupo de Investigación SEJ-428, el Programa de Doctorado en Derecho y el Máster en Justicia Penal y Sistema Penitenciario, se consolida así como una iniciativa académica relevante para analizar, desde una perspectiva interdisciplinar, el impacto de la inteligencia artificial en el Derecho. Bajo la coordinación de Ignacio Benítez, el encuentro ha contribuido a situar en el centro del debate jurídico una cuestión que marcará el desarrollo normativo de los próximos años.
