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La Asociación Amigos de Alhama entrega sus Premios de Patrimonio 2025 y presenta el 'Índice de regestas' de las Actas Capitulares

Un acto que reconoce la labor de conservación del patrimonio alhameño y pone en valor la documentación histórica de la ciudad.

 El sábado 14 de febrero de 2026, la Asociación Amigos de Alhama celebró un acto en el que se combinó la presentación del segundo volumen de las Actas Capitulares de Alhama con la entrega de los Diplomas de Patrimonio 2025. El evento, presidido por el historiador y presidente de la asociación Salvador Raya Retamero y el alcalde de Alhama, Jesús Ubiña Olmos, reunió a los homenajeados, familiares y vecinos interesados en la historia y el patrimonio local.

 Los Diplomas de Patrimonio constituyen un reconocimiento a aquellas personas o entidades que han destacado por su labor en la protección y conservación del patrimonio alhameño, tanto material como inmaterial, convirtiéndose en ejemplos para las futuras generaciones.

Intervención de Salvador Raya Retamero en la presentación del 'Índice de regestas'

 El acto se inició con la intervención del historiador Salvador Raya Retamero, quien presentó su última publicación: 'Actas Capitulares de Alhama, Artigi Juliensis (1642-1849). Índice de regestas'. Este segundo volumen viene a completar el trabajo iniciado hace 25 años —"un cuarto de siglo", como recordó el autor— con el primer libro publicado en 2003, titulado 'Alhama, la huella de una ciudad en sus documentos', que abarcaba el período 1568-1637.

La importancia de las actas capitulares como fuente histórica

 Salvador explicó en primer lugar qué son las actas capitulares: "Como en la actualidad se siguen haciendo, son los acuerdos municipales. Los acuerdos municipales de hoy día pueden tener más o menos importancia, tal vez desde el punto de vista económico y tal, pero los acuerdos municipales de hace 500 años revisten una importancia histórica enorme, porque nos dan a conocer una sociedad que no conocemos". Destacó que hoy día conocemos todo sobre nuestra ciudad a través de los acuerdos municipales actuales, que a veces pueden carecer de novedad, pero cuando nos encontramos con acuerdos de hace 500 años —algunos del siglo XV, XVI, XVII, XVIII y XIX— estos se hacen especialmente interesantes.

El primer volumen: Alhama durante la Revolución Morisca

 El primer volumen, publicado hace 25 años, se dedicó a las primeras actas que se conservan, que se conservan porque las anteriores, en algún momento de la historia, se perdieron. El libro comienza en 1568, un año trascendental en la historia de España por ser el de la Revolución Morisca de la Alpujarra.

 Según explicó Salvador, Alhama había pasado totalmente inadvertida en el estudio de la sublevación morisca y de todos aquellos sucesos porque no se habían llegado a conocer los documentos. "Pues aquí los tenemos todos", afirmó. Las actas revelan lo que se vivió en la ciudad, que fue "terrorífico", y lo que ocurrió en las alquerías —las actuales poblaciones de la comarca de Alhama— que se sumaron a la Alpujarra cuando los moriscos abandonaron las alquerías y se fueron a la Alpujarra.

 Los embates que desde la Alpujarra hacían hacia Alhama, rodeando la ciudad, crearon una situación de incertidumbre porque ninguno de los dos bandos conocía bien la fortaleza o la debilidad del otro. Las murallas de Alhama no se podían defender, no había munición, no había soldados, no había nada y estaban un poco derruidas por el tiempo. Pero los moriscos pensaban lo contrario. Y por otro lado, desde Alhama se pensaba que ellos eran más fuertes de lo que en realidad eran.

 "Eso llevó durante tres años a vivir la población encerrada en las murallas. No se podía salir fuera porque te cogían y te quitaban de en medio. Se salía por leña a la Cuesta de Loja..., pero no mucho más allá", explicó el historiador.

 Todo esto lo conocemos porque está escrito en las actas capitulares que se conservan en el ayuntamiento. Hasta 1568 no conocemos la parte más importante de la historia porque se perdió el libro de los Repartimientos, se perdió la primera acta capitular. "Es muy difícil conocer cómo se hace el pósito, cómo se hace el abastecimiento de agua. Todos esos acuerdos municipales que lo hubieran informado están perdidos", lamentó.

 El primer volumen se dedicó desde 1568 hasta 1647, mientras que el libro presentado ahora recoge las actas capitulares desde 1642 hasta 1849, año por año.

El segundo volumen: 'Índice de regestas' 1642-1849

 "Yo le daba gracias a Dios cuando algún libro había desaparecido", confesó con humor, "porque se le quitaba a uno el tedio de tener que leer acta por acta y acuerdo por acuerdo". Sobre el límite temporal elegido, explicó: "¿Por qué corto en 1849? Porque ya la vida no da para más. Otras generaciones vendrán y otros lo harán, y lo harán mejor seguramente". El historiador reconoció que hizo algunos escarceos hasta la época de la República y de los primeros del Franquismo, por el interés que conlleva, "pero no he seguido. Todos esos datos están volcados en lo que es la historia general de Alhama, que también publiqué hace ya unos años".

La riqueza documental de las actas

 En el libro se encuentran las actas capitulares más antiguas, encuadernadas en cuero, que cuando Salvador empezó a verlas tenían una clasificación de "papeles raros". "No es una crítica", aclaró, "porque por encima de que quien escribiese eso no supiera exactamente qué era, está el deseo de conservación que ha habido. Esto ha llegado aquí porque ha habido muchas personas, regidores del Ayuntamiento desde el siglo XVI, que han tenido interés por conservar esos documentos y lo han conservado".

 El volumen contiene información sobre todos los aspectos de la vida municipal: la educación, los maestros que contrataba el consejo, el médico, el boticario, los salarios, el hospital de la Reina, las camas que había, la red de agua potable, los nacimientos de agua de los que se surtía la población desde el siglo XVII. "Es una documentación riquísima", subrayó.

 El libro incluye el plano de la Alhama medieval, elaborado hace algunos años a partir de la información que sale de las propias actas capitulares. De ahí surge todo: la fortaleza, el castillo, dónde vivía el alcalde de la fortaleza, las torres, las puertas. "Cuando empecé mi estudio, eran las puertas de Granada y Málaga, que todo el mundo las ha conocido. Nadie hablaba de la puerta de la Mina y de la puerta del Agua. Las actas capitulares te muestran que eran cuatro puertas las que tenía Alhama".

 También contiene visitas a la mojonera, documentos que estaban hace años en la caja de caudales del ayuntamiento sobre las visitas que año tras año hicieron los regidores del consejo de Alhama revisando los mojones, "porque los mojones los movían las poblaciones como querían, con mucha frecuencia".

La recuperación del nombre de Artigi Juliensis

 El historiador explicó por qué ha titulado el libro 'Actas Capitulares de Alhama, Artigi Juliensis': "He querido rescatar el nombre de Artigi Juliense porque estas son las bases auténticas de nuestra cultura y nuestra civilización. Aunque en Alhama no se haya encontrado una sola teja romana, es claro que la población —o mi planteamiento es que— se encontraba en la Mesa del Baño, donde ya Gómez Moreno en el siglo XIX comprobó, vio y testificó que estaba toda sembrada de teja y cascajo romano".

 Según su hipótesis, Artigi Juliensis es la población a la que dio lugar Alhama. La ubicación original estaría en el cerro del Baño. "La lógica te lleva a pensar que ese es el poblado ibérico que tiene continuidad y que en un momento determinado se trasvasa a donde estamos ahora. ¿Por qué se trasvasa? Pues porque el primer poblado nace junto al río y las aguas termales, lógico. ¿Por qué se cambia de ubicación? Por las rebeliones muladíes. En el siglo X, XI, el califato se viene abajo, en la revuelta es necesaria una buena defensa antes que tener el agua caliente al lado. Y entonces, ahí está la peña, el tajo de Alhama".

 "Las tejas y el cascajo romano están allí, no están aquí. Aquí no ha salido nunca una teja ni un cascajo romano", insistió. Por ello, elevó a propuesta municipal: "Vamos a recuperar Alhama, Artigi Juliensis. Se puede hacer. Otras poblaciones en el norte lo han hecho. Tenemos el ejemplo de Valenzuela, el nombre tradicional e histórico de solera, que se cambia por el de un periodista muy importante del siglo XIX".

La inscripción arábiga y otros hallazgos

 Salvador destacó como lo más importante del mapa de Alhama medieval "lo que la familia que es propietaria del castillo ha encontrado en la restauración que ha hecho. Que es la única inscripción arábiga, creo, la única inscripción arábiga localizada en este suelo".

 El historiador contó que tenía una compañera de instituto marroquí, profesora de árabe, a quien le pidió que tradujera la inscripción. "Y lo que dice ahí es algo sumamente interesante. Concuerda un poco con la hipótesis que yo mantenía". La inscripción es alusiva a una intervención —el año está un poco perdido— "una fundación de la población, o digamos refundación, porque la población se trasvasa, o una intervención tremenda en lo que son las murallas de Alhama. Y en torno al siglo que antes he dicho". Para él, ese es uno de los puntos que más valor tiene.

 También habló sobre las canteras históricas de la ciudad. "Yo durante cuando empecé a estudiar la población salí algunas veces por ahí por los tajos, a ver dónde se había picado piedra. Las canteras las tenemos justamente debajo de nosotros. La gente que empezó a hacer la ciudad moderna no iban allí por las piedras, las picaban aquí en el suelo, desde el pretil del Tajo hasta la calle Fuerte y el camino de Vélez, que es la calle Salmerones, y las Peñas. Aquí había dos canteras fundamentales: la de La Verónica, que arrancaba en esta zona del lado del castillo, y la de Las Peñas, que por eso la calle se llama así, Las Peñas del Consejo".

Propuesta de monumento al 'sibanco'

 El historiador mostró un 'sibanco' —banco de piedra tallado— que apareció en su propia casa al intentar reparar humedades. "Los albañiles graban en el suelo, en el tajo, y dicen: hay humedad, porque el saneamiento es una tajea hecha de piedra, y entonces el agua se filtra por ahí.

 Viendo el 'sibanco' y que el término es tan propio de Alhama, le plantó al alcalde hacerle un monumento al sibanco, "...y le pareció bien", según manifestó Salvador.

 El proyecto consistiría en un podio de piedra con los elementos arqueológicos encontrados: el sibanco, un capitel de piedra que apareció allí, algunas losas de la tajea, y una pila también sacada de la misma roca. "Y alguna inscripción relativa al sibanco de Alhama, que quede en nuestro sustrato cultural".

 Salvador Raya finalizó su intervención sobre el libro reconociendo que esta etapa de la historia le gusta especialmente "porque no es comprometida con nada, se puede hablar tranquilamente que no pasa nada". Añadió con cierta ironía que cuando nos acercamos a etapas más recientes "hay que tener mucho cuidado con cómo se habla", y que ha aprendido en democracia que a veces "lo mejor es mantener la boca cerrada".

 El libro, publicado por Editorial Hispania con la colaboración del Ayuntamiento de Alhama, incluye múltiples ilustraciones: pinturas de Juan Miguel Torres y Stephen Smith, fotografías de Jorge Velasco —entre ellas la cubierta interior de la iglesia de la Encarnación—, y el grabado de 'Alhama in Spania' de Daniel Meisner (1624-1626) que incluye en la parte central superior el lema 'Necessitas facit fortes' (La necesidad hace fuertes).

Entrega de los Diplomas Premio Patrimonio de Alhama 2025

 Tras la presentación del libro, Salvador Raya Retamero dio paso a la segunda parte del acto: la entrega de los Diplomas Premio de Patrimonio de Alhama 2025. "Hemos acordado en la asociación dar cuatro menciones de honor", explicó. "¿Por qué? Pues por el interés que muchas veces, innato de respeto, de preocupación por el patrimonio, llevan a cabo. Una vez el Ayuntamiento, ya hemos reconocido en distintos momentos la labor que ha realizado el Ayuntamiento y hemos entregado el diploma correspondiente. Pero otras veces son los particulares".

 "Cuando restaura una portada que está encalada, cuando no la ha arrasado y conserva lo que te dieron, lo que recibiste, y lo mejoras, esos son ejemplos, modelos que se tienen que reconocer porque van a ser imitados de inmediato por los demás. Y entonces así a lo mejor salvamos portadas y otras acciones, puertas de madera, en vez de mezcla de metal y plástico con madera, recuperamos una rejería tradicional, más que el PVC y todas estas cosas".

 Los diplomas están firmados por Salvador Raya Retamero como presidente de la Asociación Amigos de Alhama, Rita Fernández Moles como secretaria, y Jesús Ubiña Olmos como alcalde de Alhama. La secretaria fue la encargada de leer los textos de los diplomas, y que acreditan a sus titulares.

 En esta edición el premio incluye una colección de libros: los dos volúmenes de las actas capitulares, la historia eclesiástica, todas las leyendas de Alhama, la revista Andalucía y la historia de Marbella.

 Por la restauración de su casa emplazada en la histórica calle Llana de la ciudad, aledaña de la muralla medieval, según el “Proyecto de Alhama medieval”, del Ayuntamiento. Por su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio medieval amurallado, ejemplo para futuras generaciones.

Teresa Castillo Díaz

 Teresa Castillo Díaz recibió el reconocimiento por la restauración de su casa emplazada en la histórica calle Llana de la ciudad, aledaña de la muralla medieval, según el "Proyecto de Alhama medieval" del Ayuntamiento. El diploma reconoce su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio medieval amurallado, ejemplo para futuras generaciones.

 Salvador Raya destacó la portada de su casa como "un ejemplo modelo a seguir" porque está "escrupulosamente limpia". Explicó que en otra época, por motivos también justificados, se encalaban las portadas para desinfectar durante las epidemias: "No es que venimos de la prehistoria o de las cavernas y entonces no se sabía qué se hacía. Es que había epidemias que no se sabía cómo combatir. Entonces, una de las causas de que tantas portadas estén ocultas es esa, porque se encalaban para desinfectar".

 Por la labor de restauración de su casa emplazada en la histórica calle Llana de la ciudad, aledaña de la muralla medieval, según el “Proyecto de Alhama medieval”, del Ayuntamiento. Por su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio medieval amurallado, ejemplo para futuras generaciones.

Victoria Jiménez Galiano y Frederick Morlaix

 Victoria Jiménez Galiano y Frederick Morlaix fueron reconocidos por la labor de restauración de su casa emplazada en la histórica calle Llana de la ciudad, aledaña de la muralla medieval, según el "Proyecto de Alhama medieval" del Ayuntamiento. El diploma reconoce su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio medieval amurallado, ejemplo para futuras generaciones.

 Salvador destacó esta portada como otro ejemplo en la calle Llana, "la histórica calle Llana, porque ese nombre aparece desde el principio". Aunque reconoció que no ha llegado a saber por qué lo de Llana, aventuró que tal vez sea por su extensión o por la suavidad de su pendiente. "Aquí tenéis otro ejemplo, sin que nadie te diga cómo tienes que salvar el patrimonio, lo estás salvando. Y además, todos los demás seguimos ese ejemplo. Para cualquier intervención que hagamos en nuestras casas, está claro que esto ya será ejemplo".

 Por la labor desarrollada en la conservación del fandango alhameño. Por su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en esta población milenaria, ejemplo para futuras generaciones.

Alfonso Moreno Romero

 Alfonso Moreno Romero fue reconocido por la labor desarrollada en la conservación del fandango alhameño. El diploma reconoce su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en esta población milenaria, ejemplo para futuras generaciones.

 Este reconocimiento tuvo una especial emotividad. Salvador Raya expresó: "Para un paisano nuestro, Alfonso Moreno Romero, él sabe de la emoción por mi parte, y el afecto que nos une desde generaciones y generaciones, es mutuo. Entonces para mí es un placer especial, como bien sabe Alfonso, darle este premio por la labor de conservación de nuestro patrimonio cultural, del fandango de Alhama, que lo aprendió desde muy niño en aquellas condiciones tan duras de aquella época".

 Por la restauración de la Fortaleza o Castillo de Alhama, en el espacio del mismo nombre, en la muralla medieval, el origen de la muralla milenaria, según el “Proyecto de Alhama medieval” del Ayuntamiento. Por su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio, ejemplo para futuras generaciones.

Familia Miranda Molina

 La familia Miranda Molina fue reconocida por la restauración de la Fortaleza o Castillo de Alhama, en el espacio del mismo nombre, en la muralla medieval, el origen de la muralla milenaria, según el "Proyecto de Alhama medieval" del Ayuntamiento. El diploma reconoce su sensibilidad con el patrimonio y recuperación de elementos histórico-artísticos en el espacio, ejemplo para futuras generaciones.

 Salvador Raya destacó que "está claro que la labor de recuperación de lo que es el castillo, la fortaleza, que no porque estuviera remodelada en el siglo XIX desmerece". Recordó una visita en 1994 cuando habló con la entonces dueña del castillo, y ella le dijo que había un túnel. "Me dijo: aquí hay un túnel. Hacía tanto calor, la mujer no daba exactamente con la localización de lo que ella sabía que era un túnel, porque lo había visto en algún momento. Y bueno, quedó ahí".

 Cuando los nuevos propietarios, la familia Miranda Molina, se hicieron con el castillo, Salvador Raya se lo comentó: "Mira, por aquí, por este sitio, me dijo la Conchita Dueñas que había un túnel". Lo que se encontró fue "esa especie de basamento que parece que los arqueólogos identifican como la torre del homenaje. La hipótesis está ahí, porque si la torre del homenaje es una torre muy pequeñita, las torres del homenaje siempre son más grandes, pero en fin, esa es la hipótesis".

 Pero lo más importante fue el hallazgo de la piedra con la inscripción arábiga. "Para mí es de lo más sabroso que podemos tener en el pueblo, esa inscripción", señaló. 

Salvador Raya recordó que todos los diplomas llevan, por la parte de atrás, el plano de la Alhama medieval.

Intervención de Rita Fernández Moles, secretaria de la Asociación

 Tras la entrega de los diplomas, Rita Fernández Moles, secretaria de la Asociación Amigos de Alhama, tomó la palabra para agradecer a los asistentes y reflexionar sobre la importancia del patrimonio comarcal.

 "Yo sí quería dar las gracias a las autoridades que hoy nos acompañan, a Jesús, a los compañeros de la asociación, y a toda la gente del público que ha venido a arroparnos esta tarde. Dar las gracias porque es un acto muy interesante, muy bonito, el poder dar estos premios a la gente que ha sido capaz de recuperar las casas, las portadas, y tener esa sensibilidad".

 La secretaria destacó que la Comarca de Alhama es "una comarca muy interesante, con mucha historia, con muchos elementos muy ricos, pero quizás la hemos tenido un poco abandonada durante mucho tiempo. Tenemos la suerte de contar con gente con personalidades como Salvador, por ejemplo, que ha contribuido a rescatar y mantener todo ese patrimonio, como lo han premiado hoy aquí".

 Sobre los libros presentados, afirmó: "El tener estos libros, que son auténticas joyas, son una ventanas al pasado que si no fuera por ellas, pues posiblemente esa documentación, si nadie la transcribe, si nadie la rescata, no se publica, pues puede morir en el olvido".

 Rita Fernández explicó que muchos pueblos pequeños como los de la comarca cuentan con poca historia escrita, "y te das cuenta que esa historia es porque realmente no se ha escrito aún. Está ahí, pero hay que escribirla. Entonces, la transcripción de las actas capitulares, por ejemplo, es una joya, porque a partir de ahí podemos conocer muchos aspectos de estas pequeñas poblaciones, y todo eso forma parte de nuestra identidad, de nuestras raíces. Al final son recursos identitarios y comunitarios", señaló la secretaria.

 Rita hizo referencia a las alianzas estratégicas actuales como Poniente Granadino o Tierra de Agua, reconociendo que "está muy bien", pero insistió en una pregunta clave: "¿Pero son realmente nuestra identidad? Pero la Comarca de Alhama de Granada es lo que realmente es nuestra raíz, es nuestra identidad, es nuestra cultura, es nuestra comarca, y eso hay que preservarlo".

 Concluyó agradeciendo la asistencia: "Por eso es tan importante el acto de esta tarde y que la gente nos acompañe y reconozca realmente el valor que todo eso tiene. Y daros las gracias de que estéis aquí con nosotros".

Intervención de Jesús Ubiña Olmos, alcalde de Alhama

 El alcalde de Alhama, Jesús Ubiña Olmos, cerró el acto con unas palabras de agradecimiento y reflexión sobre las dificultades que enfrentan quienes restauran el patrimonio, reconociendo a todos los premiados.

 "Reitero un agradecimiento a la asociación porque es verdad que la política nos ha metido en la vorágine de los papeles de la burocracia, y es una de las cosas por las que la cultura y esas cosas se han abandonado. Es bueno que haya asociaciones que nos lo recuerden constantemente", reconoció el primer edil.

 Ubiña hizo una mención especial a Salvador Raya: "Y sobre todo no es una asociación sin más, que como bien ha dicho Rita, lo ha dejado todo muy bien descrito". El alcalde quiso destacar especialmente a los premiados y criticó la actuación de las administraciones culturales por lo que considera trabas burocráticas.

 El alcalde tuvo palabras especiales de reconocimiento para la familia Miranda Molina: "Reiterar todos los valores que tiene, y mucho más lo del castillo, porque además el impresionante desembolso económico y el retraso que le ha supuesto, y que ellos lo saben mejor que nadie. Los de la Consejería de Cultura... etc., pero al final una realidad". 

 Sobre Alfonso Moreno, el alcalde expresó: "Es una persona que apreciamos todos".

Vídeo Alfonso Moreno Romero y el Fandango alhameño

Cierre del acto con el fandango alhameño

 El acto concluyó con la interpretación del fandango alhameño por parte de Alfonso Moreno Romero, en un momento  que simbolizó perfectamente el espíritu de la jornada: la unión entre el patrimonio material e inmaterial, entre la historia documentada y la tradición viva, entre el pasado y el presente de Alhama de Granada.

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