El brillante futuro que nos espera



Ahora que el” Enemigo de España” ha sido arrojado a las tinieblas.

 De las que nunca debió salir. Y se ha cortado la coleta. Y todo.

 Porque verdaderamente encarnaba a la anti España, contra todos los valores tradicionales que nos definen a los españoles de bien: Los toros, la pauperización de las clases inferiores, que no saben luchar por su vida y pretenden cargar en las espaldas de los bien situados sus miserias; la sanidad y la educación como excelente negocio para los que puedan pagar la privada y un remedo de sanidad y educación para los inferiores, no conviene que se mueran todos y algo deben aprender sus hijos para ser aptos para la explotación laboral. A servir mesas, o llevar los paquetes de Amazon,

 Ante los excelentes valores de la economía neo con, el abatido proponía todo lo contrario: Una adecuada educación de calidad, pública, por supuesto; una sanidad con recursos suficientes para que no seamos uno de los países con menos enfermeras de turno, sueldos dignos, paguitas para que los menesterosos se revuelquen en la holganza, la molicie y el lujo de comer todos los días, sin dar un palo al agua. Esos valores de la anti España son los que representaba el recién pelado Pablo Iglesias.

 Pero, Gracias a Dios, a nuestro Dios, por supuesto, y a los medios de comunicación que controlamos, que son casi todos, hemos podido expulsar de la vida pública a Iglesias. Y hemos “pasao” de nuevo a Madrid. Y de allí a toda España.

 Y entonces será cuando el futuro se presente brillante para todos cuantos defendemos esa España viril y racial que nos legó el Caudillo. Entonces, ya no habrá nada que detenga nuestros afanes predatorios y podremos reforzar los valores que defendemos con todos los medios, lícitos e ilícitos, decorosos o indecorosos a nuestro alcance.

Tal vez no todos podamos disfrutar de Ese Futuro esplendoroso que se avecina; pero ya se sabe que las mejores cosas de la vida son para quien puede pagarlas. Y esto ha sido así desde siempre.
 Por suerte para nosotros son legión los que no pueden pagarlas, pero se hacen la ilusión de que alguna vez podrán, gracias al intenso trabajo y los eurillos que ahorran de las bajadas de impuestos, que a nosotros nos supone muchos miles de euros. Eso es, hijos míos, trabajo, esfuerzo, ahorro, si es que podéis ahorrar. Y seguid votándonos, sobre todo seguid votándonos para hacer posible ese sueño, que ya casi es una realidad, de situar en la Moncloa a quien sirva eficazmente a nuestros intereses.

 Llegado ese momento vuestras carencias serán exactamente las mismas, o mucho peores, no os quepa la menor duda. Pero no os preocupéis, porque Nadal seguirá mordiendo medallas, Rocío Carrasco continuará con su entretenida serie televisiva, vuestros comunicadores televisivos proseguirán dándoos, entretenimiento, escándalos y críticas, muchas críticas a los que disientan de ese orden establecido, desde hace siglos y que tanto favorece a nuestros intereses y tan poco a los vuestros. Pero en el que os dejamos creer que, en el fondo, sois como nosotros: Gente que se ha hecho a sí misma a base de trabajo y esfuerzo y mucho sudor. Nosotros con el vuestro, vosotros con el vuestro también.

 Seguid, pues haciendo caso de vuestros perros pastores, porque ellos conocen bien el camino que conduce al redil, en el que no os falta comida y agua, la justa. Y, sobre todo, continuad sin hacer caso a quienes os dicen que las cosas podrían ser distintas. No lleguéis ni a planteároslo. Porque no convienen las dudas, ni la preguntas, ni nadie que venga a soliviantaros. Seguid dulcemente adormecidos y soñando con la libertad, seguid soñando.