Madre Tierra

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    Una sección dedicada al acercamiento respetuoso, el conocimiento y la comprensión, desde todos los puntos de vista, de nuestro entorno natural.

    Imagen de portada: El Collado de Civiles, en Sierra Almijara. Al fondo, entre nubes, el mar Mediterráneo. Foto de Mariló V. Oyonarte.

    "Queridos lectores,

     Sed bienvenidos; pasad y poneos cómodos. Hoy comienza una aventura que, espero, resulte de vuestro agrado y de todo aquél que se una a nosotros. Antes que nada tengo que decir que hacía ya tiempo que vengo reclamando la necesidad de una sección propia, desde la cual yo misma pudiese hablaros en voz alta, en mi nombre y en el de todos los seres -humanos y no humanos, animados o inertes- que me habitan. A partir de ahora me dirigiré a vosotros a través de esta página ya que, aunque poseo mi propio lenguaje, universal y explícito como ninguno para quien de verdad quiera entenderlo, carezco de los medios físicos para articular vuestras palabras, el idioma de los hombres. ¿Que quién soy? Es cierto, aún no me he presentado.

     Madre Tierra se llama este rincón dedicado a partir de hoy a la Naturaleza que os rodea, es decir, a mí. Y Madre Tierra me llamaré yo, su espíritu, su voz, si así lo queréis: me gustan la inmediatez y la manifiesta connotación íntima de ese nombre. Porque así me considero yo: una madre primigenia y absoluta, el origen y el final de todo lo visible e invisible. Y es que formo parte del aire que respiráis, del agua que bebéis, del árbol que os da sombra, de la roca sobre la que descansáis, del cielo que os protege, de la tierra que pisáis y más aún. Paraos un momento y pensad en ello. ¿Acaso no tengo razón? ¿De dónde procede toda la materia, orgánica e inorgánica, y a dónde regresa cuando llega su final? Madre vuestra soy, y con pleno derecho os hablo a vosotros los hombres, mis hijos menores.

     Querría advertiros de que, como cualquiera, cuando acuda a esta cita con vosotros no estaré siempre del mismo humor; que tendré mis días. Unos serán brillantes como un cielo de primavera, repletos de información interesante, nueva o simplemente curiosa. Otros, posiblemente, se asemejarán a un cielo aborrascado porque andaré disgustada o preocupada; mas confío en que, si tengo que regañaros un poco, sabréis que será por vuestro bien, porque eso es lo que una buena madre debe hacer con sus hijos. Pero será un enfado pasajero, de mentirijilla, como el de todas las madres.

     Vosotros, el género humano, sois los más sabios de mi progenie: llegasteis los últimos a este planeta nuestro -a la Madre Tierra- y la evolución os ha convertido en los primeros; dueños y señores de vuestro entorno y quienes lo habitan, para bien y para mal. Habéis recorrido un largo y sinuoso camino desde que el primer homínido se puso en pie, mas durante ese viaje algunos habéis ido olvidando que teníamos firmado un pacto de amor y dependencia mutuos, un idioma común y una estrecha relación materno-filial que se mantuvo en perfecto equilibrio durante edades enteras… y que ha cambiado en los últimos tiempos.

     Pero no os preocupéis: ante todo soy Madre, y tengo el convencimiento de que el descuido de un hijo algo díscolo puede tener fácil remedio. Y para eso estoy aquí. Me gustaría tener con vosotros largas y fructíferas conversaciones desde este rincón, "Madre Tierra", que en adelante será como nuestra casa común, donde poder hablaros de muchas cosas: contar secretos y curiosidades, presentar a personas interesantes que se preocupan activamente por mi bienestar, compartir sensaciones y experiencias, exponer mis dudas y confesar también, por qué no, mis temores, porque a menudo veo ante mí un futuro incierto.

     Por favor, acercaos sin ideas preconcebidas; se ha hablado y escrito tanto sobre mí... Soy vuestra madre común, ¿no sentís el deseo y la curiosidad de saber cómo me siento? Os invito a redescubrirme y a reafirmar con fuerza el vínculo natural madre-hijo, ese lazo que debería ser irrompible, que por naturaleza -nunca mejor dicho- nos une irrevocablemente. Porque conociéndome en profundidad os conoceréis, también y desde dentro, a vosotros mismos.
    Os espero".

     Comienza aquí una nueva sección, de periodicidad variable, dedicada en exclusiva a todo lo referente a nuestro entorno natural: el Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, el Parque Nacional de Sierra Nevada y otros espacios naturales cercanos -protegidos o no-, porque todos ellos merecen nuestra atención. Jesús Pérez Peregrina, Antonio Gordo Villarraso y Mariló V. Oyonarte traeremos a este rincón novedades, curiosidades, entrevistas, noticias y todo tipo de información que pueda resultar de utilidad e interés para cumplir con este compromiso que adquirimos con el mundo natural que tenemos más cerca. Es un patrimonio heredado y tenemos la obligación de cuidarlo, conservarlo y si es posible, mejorarlo: de esta tarea nunca se debería "dar de mano". Porque como casi todo, este tema también es cuestión de educación, conocimiento y conversación sosegada -sin esgrimas de argumentos y sin batallas de flores-; es la manera de llegar a comprender a nuestra Madre Tierra de verdad, y a amarla de verdad.

     Escuchemos lo que Ella tenga que decirnos. Permitámosle que nos contagie de su inherente sabiduría, de la que nosotros somos la mejor prueba.

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    Un mágico recodo -roca, agua, floresta- en el cauce del río Cebollón. Foto de Carlos Luengo

    Escrito por Mariló V. Oyonarte.



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