Trasnochó la luna



Pasó la noche la luna / afanada en su trabajo, / acompañando tristezas / y citas de enamorados.

Trasnochó la luna


Callad, no se despierte,
hablad más bajo.
Duerme ahora la luna,
ha trasnochado.

Veló toda la noche
sobre los montes,
sobre largos caminos
y verdes prados.
Alumbró los senderos
al peregrino,
los blancos rastrojales
para el ganado.

Pasó la noche la luna
afanada en su trabajo,
acompañando tristezas
y citas de enamorados.
Llantos de niños insomnes
y pendencias de borrachos.
Rondas al pie de un balcón
y algunos besos robados.

Callad, no se despierte
la compañera
de tristes soledades
y alegres fiestas;
de amores prohibidos
y de reyertas.
Del que vigila atento
la noche entera
el pez de trigo limpio
sobre la era.

Blanca esperanza
de la madre que vela,
del caminante
y del que amores sueña.
Y de esa pequeñita
que llora y reza
sobre podridas tablas
de una patera.

Callad, no se despierte
la luna blanca.
Trasnochó hasta muy tarde,
ahora descansa.

Santa Cruz, noviembre 2020
Luis Hinojosa D.