Tierra de labor



Allí fui yo ‘pintaor’, allí fui niño yuntero, para obtener de la tierra con trabajo mi sustento.

Tierra de labor

Sobre un terreno pelado,
al final de una albarrada,
hay una choza de piedras
con techumbre de retamas.

Solo cinco o seis fanegas
de tierra blancuzca y parda,
que exigen muy duro esfuerzo
por cosechas muy escasas.

Allí fui yo ‘pintaor’,
allí fui niño yuntero,
para obtener de la tierra
con trabajo mi sustento.

Gélidos fríos de invierno
y calores de verano:
vivirla para entenderla,
la dura vida del campo.

Y viviéndola aprendí
lo que los libros no enseñan:
valores que son pilares
de nuestra propia existencia.

Parco, muy parco en palabras;
en el ejemplo, abundante:
así fue mi gran maestro,
así me enseñó mi padre.

Gracias a él comprendí
que una mano encallecida
no es vergüenza, es honor.
Y que el pan que mejor sabe
es aquel que nos ganamos
con nuestro propio sudor.

Santa Cruz, mayo 2019
Luis Hinojosa D.