Carta a un altruista ingenuo

No hay cosa que me cause más desasosiego ni frustrada rabia que, observar en los documentales de la televisión como un león devora a un búfalo.

 Este es el contenido de un correo electrónico mantenido con un amigo, en el que continuamos vía redes, la polémica - debate iniciada el día anterior, (además de otros sobre astrofísica y cosmología) entre un grupo de amigos del Llano y otros contertulios de Granada, procedentes del mundo de la docencia y la divulgación científica,  sobre la dualidad de: altruismo - solidaridad; egoísmo - individualismo, como claves del comportamiento humano, en base al artículo que acompaño, y que publiqué en Facebook hace un tiempo. 

 "Me alegro de que me eleves la nota de "idealista ingenuo" a "idealista objetivo", porque a estas alturas de mi vida, si sólo soy un "ingenuo", es que soy sólo un tonto, puesto que ya he pasado por casi todas las experiencias realistas y antiingenuo que puedan acaecer. Pero en mis señas de identidad, siempre seguiré incluyendo lo de ser, o al menos intentarlo, altruista solidario. Y creo que somos muchos, pienso que la inmensa mayoría de la población mundial, de ahí que piense que son las leyes de la selección de Darwin, las que nos han dotado de ese gen, que ha sido el que ha llevado al ser humano a ser hegemónico en el mundo.

...terminamos venciendo al feudalismo y al "derecho de pernada"

 Aunque es verdad que la traición y abuso de los "ventajistas- egoístas que no tienen ese gen, provoca el que a veces haya deserciones masivas en nuestro grupo, desde siempre hemos sido la gran mayoría. En Grecia éramos todos hombres y mujeres libres y el gen sólo dejaba de actuar con los enemigos, con las otras tribus, a los que hacíamos esclavos. Con Roma, ya hubo abusos y deserciones, pero a pesar de todo fuimos tantos que acabamos superando al imperio después, terminamos venciendo al feudalismo y al "derecho de pernada". Ganamos también al absolutismo, a la Inquisición y a la hegemonía de las iglesias, pese a los nuevos y muchos abusos y traiciones de las minorías del gen egoísta y a más deserciones masivas entre los altruistas. Luego le ganamos al Despotismo Ilustrado y a los abusos de la Ilustración. Poco a poco conquistamos el derecho al sufragio universal, la democracia y los derechos sociales. Juntos conquistamos la jornada de 8 horas, los derechos de la mujer y la universalización de la Educación y la Sanidad pública, gratuita y de calidad y cobertura social, garantizada por el estado.

  Es verdad que, a mediados del siglo pasado, dimos los pasos atrás de esta "yenka" histórica con Hitler, Stalin o Franco, pero también es cierto que acabamos superándolos. Como también es cierto, que las minorías individualistas - egoístas, siguen con sus abusos y traiciones adecuando las leyes y normas a sus intereses, con una "globalización" hecha a su medida, donde pueden circular libremente sus mercancías, pero no las personas. Y eso realmente provoca más deserciones masivas entre nosotros, pero al final venceremos, porque somos la "inmensísima mayoría." Hoy Carlos Marx tal vez tendría que decir: "¡altruistas del mundo uníos!".

...seamos "menos solitarios y más solidarios"

  No hay cosa que me cause más desasosiego ni frustrada rabia que, observar en los documentales de la televisión como un león devora a un búfalo, ante la pasividad de la piara entera, anulada por el miedo y la ausencia total de "altruismo", cuando hemos visto a veces que, con que un par de miembros del grupo de los búfalos, avance unos metros en dirección a ellos, hacen huir a una manada entera de leones. Y es que, efectivamente como has dicho, seamos "menos solitarios y más solidarios" porque efectivamente, la marcha de los "caparachones" es siempre hacia adelante. 

 El gran reto de la humanidad está a las puertas: la superpoblación y la aniquilación de los recursos sostenibles del planeta. ¿Nos ponemos las pilas la inmensa mayoría de altruistas - solidarios buscando y aportando una solución adecuada, lógica y en beneficio de toda la vida del planeta y de la nuestra propia o dejamos que la minoría egoísta - individualista, especule desde sus intereses con propuestas y medidas tremendamente negativas para la supervivencia del planeta?  Y no estoy aludiendo a fantásticos complots "conspiranoides" en los que no creo, pero sí en soluciones casi igual de esperpénticas e insolidarias: castración masiva, hambrunas o alternativas de acción nuclear.

 O la inmensa mayoría que componemos las masas de "altruistas - solidarios, tomamos el control y desarrollo de alternativas: autocontrol de los nacimientos, hasta reducir razonable y paulatinamente hasta crecimiento cero, o simple renovación poblacional en tiempo prudente y reducir drásticamente el consumismo, soluciones energéticas limpias y renovables etc. Una u otra solución espera y no podemos dejar que resuelva el azar, sino la inmensa mayoría. 
   
Un fuerte abrazo para todos.

Juanmiguel, Zafarraya.