La otra mirada, una visión de Antonio Gordo

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     Antonio Gordo en uno de sus programa de Radio Alhama, corría el año 1984

     Según el autor;  La otra mirada pretende ser una visión exenta de nostalgia de nuestro pasado  mas reciente, a partir de 1982, año en el cual regresé a Alhama como hijo de emigrantes retornados a su tierra.

      Antonio Gordo, que fuera también entrañable compañero en Radio Alhama, y del que recordamos programas como, Aquí cabemos todos, Carpetas cerradas, sus colaboraciones en Amigos en la noche, etc.,  empezó esta sección en junio de 2010, ahora hará un año, y justo es reconocerle el esfuerzo que realiza con esta colaboración, siendo ya una sección que forma parte de esta página, y cada vez con más lectores y más visitada.

     Cuando le preguntamos a Antonio sobre la pretensión de su blog, nos contestaba: “La otra mirada pretende ser una visión exenta de nostalgia de nuestro pasado más reciente, a partir de 1982, año en el cual regresé a Alhama como hijo de emigrantes retornados a su tierra. Es pues la mirada de un jameño nacido aquí, recriado en Barcelona y definitivamente instalado en el pueblo de sus raíces. Miro el pasado y lo comparo con el presente y constato que estamos más viejos, pero mejor. También tendrán cabida algunas reflexiones varias sobre temas de actualidad. A fin de cuentas es el blog de un pensionista prematuro con ganas de vivir, aprender, y compartir vivencias”.



    La otra mirada a través del ojo de Horus

     Y… hablado de miradas esta sección la identificaremos con el Ojo de Horus, o Udyat "el que está completo", que fue un símbolo de características mágicas, protectoras, purificadoras, sanadoras, símbolo solar que encarnaba el orden, lo imperturbado, el estado perfecto. El Udyat es un símbolo de estabilidad cósmico-estatal de la antigua mitología egipcia.

     El Ojo de Horus, o Udyat, se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando el dios Horus lo empleó para devolver la vida al dios Osiris.

     Gozó de gran popularidad en el Antiguo Egipto, siendo considerado un amuleto de los más poderosos: potenciaba la vista, protegía y remediaba las enfermedades oculares, contrarrestaba los efectos del "mal de ojo" y, además, protegía a los difuntos. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer.

    * La otra mirada, la tienen disponible en los blog de Alhama Comunicación, y les invitamos a que se den una vuelta por sus colaboraciones.



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