Feria



    Con una plaza casi llena, ubicada en un lugar más alto del habitual, por la construcción del parque de bomberos, se celebró el tradicional festival taurino de la Feria de Junio, en el que se lidiaron 5 novillos, para un notable rejoneador, que encandiló al público en su última faena, una joven y todavía inexperta novillera, el omnipresente Güejareño, y un veterano maestro, que cortó dos orejas a su astado. Los valientes forcados portugueses dieron el toque de emoción al festejo.

     

    La feria que nunca se quiso anunciar comprende los cuatro días de siempre, los del fin de semana más próximo al 24 de junio, con las actividades propias de la feria de siempre y con las incomodidades propias de su ubicación tras el desprecio que se ha hecho del recinto que, también siempre, se quiso tener y que ahora queda relegado.