Mirada de verano. Concierto de la banda de música



 Cuando el pasado sábado día 8 de septiembre Rafael Molinero, director de la Banda de Música de Alhama de Granada, dio la orden de iniciar las primeras notas del pasodoble “Hogar florido”, con el que empezó el repertorio del concierto se materializó un pequeño milagro.







 Si siempre tiene algo de mágico la música en vivo y en directo, en el caso de este concierto, la magia fue doble; se daba la circunstancia de que por diferentes motivos (viajes, exámenes etc.) faltaban más de diez músicos de la banda y, sin embargo las piezas interpretadas sonaron extraordinariamente bien, igual que siempre.

 Los nervios de los ensayos, lar mariposas en el estómago antes de la actuación, quedaron fuera en el mismo instante en el que los integrantes de la banda dejaron sus individualidades para ser La Banda de Música de Alhama de Granada. Y había que sonar como siempre, y como siempre sonó.

 En la primera parte del concierto interpretaron cuatro pasodobles: “Hogar florido” de Francisco Sánchez Curto, “Alhambra” pasodoble granadino de Ramón Coll, “Amanecer granadino”, baile andaluz de nuestros paisanos Manuel y Fernando Ruiz de Arquelladas y “En er mundo” pasodoble flamenco del gaditano Juan Quintero Muñoz.

 Tras esta primera parte y tras un breve descanso de cinco minutos para recuperar el aliento, comenzó la segunda parte, esta vez dedicada a la música contemporánea de dos compositores de los Países Bajos, de los que tocaron temas incluidos en el repertorio del concierto del pasado mes de julio.

 La obra en tres movimientos “Spanish Triptych de Jan de Haan, compuesta por “Peñón de Ifach,”, “San Jaime” y “ Sierra de Bernia” sonaron con el mismo vigor y poder evocador que cuando lo hizo en julio.

 También de los Países Bajos, Jacob de Haan compuso los tres movimientos de la obra “Concerto Groso” con la que continuaron su actuación que terminó, como no podía ser menos, con los sonidos del pasodoble “Alhama de Granada”, de Pablo Peula, paisano y miembro de la banda.

 ¿Qué se necesita para que una banda en la que faltan, por viajes, exámenes y otros motivos justificados, recuerdo, suene igual de bien que con la banda al completo?, supongo que las ganas y la ilusión de los integrantes de la misma de que todo salga lo mejor posible, un gran número de trabajo previo y ensayos y la dirección de un director, valga la redundancia, comprometido con la banda y con cada uno de los miembros de la misma y con Alhama capaz de sacar lo mejor de cada uno de los músicos a los que forma en la Escuela de Música de Alhama, que por cierto ha abierto el plazo de matriculación en la misma en estos días. Eso es lo que yo pienso que hace falta, el director simplemente lo atribuyó a las especiales características del Patio del Carmen, un lugar especial. Y una gente también especial, añado yo.