Los alumnos de infantil y primaria tendrán la ocasión de disfrutar del espectáculo de La Brujita Tapita

Imprimir

Publicidad

Final publicidad

b_580_900_16777215_10_images_stories_noticias_2014_duo_tiempo_de_sol_01.jpg
 Será este próximo viernes, 7 de noviembre, a las 12 del mediodía, y podrán asistir tanto los alumnos del CEIP Cervantes como los del Conde de Tendilla que lo deseen, el precio es de cuatro euros.

 b_580_900_16777215_10_images_stories_noticias_2014_duo_tiempo_de_sol_02.jpg

 La Brujita tapita, del dúo Tiempo de Sol, es un espectáculo para niños de 2 a 8 años donde la música atrapa al público que participa con total espontaneidad en bailes, imitaciones, consignas, cantos y juegos, enriquecidos visualmente con disfraces y coloridos accesorios. A través de juegos musicales, bailes y canciones.

 El dúo Tiempo de Sol interactúa con niños y adultos, quienes dejan de ser meros espectadores, percibiendo y recreando la música con todo el cuerpo. Durante el desarrollo del show todo puede suceder desde viajar a una montaña para interrumpir de distintas maneras a dos “inspirados cantantes”, o ir a la selva a buscar un pintoresco león, o volar como moscas realizando los más disparatados movimientos o jugar en familia con una canción “muy cariñosa”.

 Ha sido una apuesta por un espectáculo de calidad en un proyecto trabajado especialmente por Ana María Fernández, maestra del CEIP Cervantes, al que ha dedicado tiempo e ilusión, porque como nos manifestaba; “Encontrar un espectáculo de esta calidad y tan bien enfocado a los niños no ha sido fácil, y de este en concreto, por la fama y reputación que tiene, es todo un lujo, sobre todo porque tiene un enfoque docente muy importante en el desarrollo intelectual de los niños”.

 A este espectáculo pueden asistir los alumnos de los dos centros de infantil y primaria que lo deseen, el precio es de cuatro euros.

b_580_900_16777215_10_images_stories_noticias_2014_duo_tiempo_de_sol_03.jpg

Con la música a las aulas

 En una entrevista que les realizó Fernanda Martell destacan que; “El objetivo es acercar la música y todas las posibilidades que ofrece a las aulas”, señala Cecilia. Los talleres están orientados a docentes que trabajan con niños de 2 a 8 años aunque, explican, muchos de los juegos se pueden aplicar con chicos más grandes, con adultos, con personas con capacidades especiales.

 Las composiciones del dúo “son canciones y juegos musicales que desarrollan valores, que trabajan con el esquema corporal, con la integración, con diferentes contenidos de las áreas curriculares”, describe Cecilia. “Además, fomentan la alegría. Nosotros somos unos convencidos de que hay que educar con alegría. A veces te cruzas con personas que, por diferentes motivos -puede ser por la rutina también- sus clases se vuelven muy tediosas. Y es ahí cuando el chico le pierde el gustito al colegio, porque el docente deja de incluir el juego dentro del aula”.

 El juego, para ellos, es “una actividad profundamente creativa, donde los niños demuestran y desarrollan sus capacidades intelectuales, afectivas y físicas”. Por eso, el énfasis está puesto precisamente ahí, en la vinculación del juego con la música, con la expresión corporal, con el lenguaje teatral y con la danza. “Está todo tan ligado y hay juegos tan hermosos que se pueden hacer, y tan simples, que generan en el chico entusiasmo, ganas de hacer cosas. También puede pasar que, si el docente no tiene cancha se le vaya la clase de las manos. Por eso tiene que formarse, para saber cómo utilizar estas herramientas,” sostienen.

 El trabajo que se realiza en los talleres logra que “el docente se dé cuenta de todas las posibilidades que tiene una canción. Los estimulamos a recrear, a hacer trabajar la imaginación creadora, que es tan importante, no sólo para el docente sino también para el niño”, señala Chacho. “Nosotros les mostramos el cómo y trabajamos a la par de ellos. Los talleres son muy prácticos, se trabaja poniendo el cuerpo, jugando, mostrando, intercambiando, recreando las actividades.”

 “Algunas maestras jardineras dicen que no afinan ni para tocar el timbre. Nosotros les tenemos que demostrar que aunque no afinen, que aunque no tengan el sentido rítmico que ellas consideran que deberían tener, pueden aprovechar –y mucho- la música para sus clases,” enfatiza Cecilia. “Una no le canta a los alumnos sólo con la voz, canta con la sonrisa, con la mirada. Nuestra misión, entonces, es guiarlas para que canten, para que utilicen la música en las aulas.”
 
Tienen más información en su web: http://www.labrujitatapita.com.




Abajo puedes dejar tus comentarios. Gracias por darle al -Me gusta- y compartir este artículo en tus redes sociales:

Envíar por WhatsApp Telegram (sólo móviles)

-

Publicidad

Final publicidad