Fallece el catedrático de Medicina Luis Álvarez Guisado, que vivió varios años en Santa Cruz

Santa Cruz



"Muere el profesor e histórico socialista Luis Álvarez Guisado". Tenía 73 años de edad, era catedrático Emérito de la Facultad de Medicina y fue varias veces candidato al puesto de Defensor Universitario


 El pasado viernes, 26 de diciembre de 2008, fallecía en Granada el catedrático emérito de la Facultad de Medicina e histórico socialista, Luis Álvarez Guisado. Varias necrológicas de su departamento de Anatomía y Embriología Humana, rector de la Universidad de Granada, equipo directivo del Hospital Virgen de las Nieves y equipo decanal de la Facultad de Medicina informaban del óbito. También el diario IDEAL le dedicaba una página en la que el periodista Andrés Cárdenas publicaba la noticia junto con un obituario de Francisco Gil Craviotto por el que supimos que su familia se trasladó a Santa Cruz del Comercio a principios de la guerra civil. Por su interés recuperamos ambas junto con un vídeo alojado en Youtube en el que sus alumnos le dedican un merecido homenaje.

"Muere el profesor e histórico socialista Luis Álvarez Guisado"

Tenía 73 años de edad, era catedrático Emérito de la Facultad de Medicina y fue varias veces candidato al puesto de Defensor Universitario

27.12.08 - A. CÁRDENAS | GRANADA

 A veces la vida (también la muerte) tiene extrañas paradojas. Uno de los hombres que más sabía sobre el músculo del corazón, ha muerto por un paro de dicha víscera. Era el histórico dirigente socialista y catedrático Emérito de Medicina de la Universidad de Granada Luis Álvarez Guisado y tenía 73 años.

 La capilla ardiente de Álvarez Guisado, profesor de Anatomía y Embriología Humana, permaneció durante el día de ayer en el Aula Magna de la Facultad de Medicina, en la que se licenció en 1960. Y sobre su féretro había dos banderas de las instituciones que más ha amado en su vida: la Facultad de Medicina de Granada y el Partido Socialista Obrero Español. Algunas voces no estaban de acuerdo con la supuesta ostentación de ambos símbolos, pero las personas más cercanas estaban convencidas de que Luis así lo hubiera querido.

 El fallecido era esposo de la también militante socialista Antonia Aránega, conocida además por la investigación embrionaria y que fue senadora por Granada en la pasada legislatura.


 El doctor Alvarez, recién licenciado 

Bondad natural

 Las reacciones por la desaparición de Luis Álvarez, no se han hecho esperar. El secretario general de los socialistas granadinos, Francisco Álvarez de la Chica, ha destacado la trayectoria política y profesional de Álvarez Guisado, al referirse a su militancia «ejemplar», incluso en la clandestinidad, durante la dictadura y la transición.

 Uno de sus amigos personales, Alberto Fernández, catedrático de Química Analística y ex rector de la Universidad de Almería, destacó la «profunda honradez» de este hombre que «era la bondad personificada». «No tenía enemigos y la prueba está en que ayer pasaron por su capilla ardiente personas de todas las ideologías políticas, a pesar de que todo el mundo sabía que había sido un destacado dirigente socialistas y un profundo defensor de sus ideas», dice Alberto Fernández.

 En el PSOE, Luis Álvarez Guisado ocupó puestos en varias ejecutivas y, según todos los que le conocieron, siempre estaba aportando ideas e iniciativas en las diferentes agrupaciones socialistas. «Participaba siempre de forma muy activa y provocaba discusiones muy interesantes», dice otro de los compañeros de partido que trabajó con él en la Agrupación Beiro.

 Su labor como docente, científico e investigador tampoco ha pasado desapercibida. Recién nombrado profesor adjunto en la cátedra de Anatomía del profesor Guirao, obtuvo una beca de la Fundación Juan March para investigar en Estados Unidos, concretamente en la Universidad de Chicago. También obtuvo otra beca en dicho país para investigar enfermedades congénitas del corazón en la National Heart Institute Grant.


Luis Álvarez (derecha),  cuando aún era un niño 

Candidato a Defensor

 Luis Álvarez fue durante varios años candidato a ocupar el puesto de Defensor Universitario. Todos coincide en que no lo fue debido al extraño sistema de votación que exigía que estuvieran presentes en las votaciones la mayoría de los claustrales, cosa que era casi imposible. «Hubiera sido un magnífico Defensor», coinciden en señalan las personas consultadas. «Me he presentado como candidato animado por otros universitarios porque me considero muy humano y creo que las aberraciones e injusticias, vengan de donde vengan, hay que combatirlas. Creo que es un cargo en se que se puede hacer una labor muy bonita y pienso que sería el punto de partida para desarrollar mi manera de pensar», dijo en una entrevista con motivo de celebrarse las primeras elecciones a Defensor Universitario en 1992.

 El doctor Álvarez, con su esposa la senadora socialista Antonia Aránega en sus primeros años de vida en común

OBITUARIO

UN GRANADINO EJEMPLAR
Francisco Gil Craviotto

 El doctor Luis Alvarez Guisado, cuya muerte lloramos, era profesor emérito de la Factultad de Medicina de Grarada. Aunque su etapa de trabajo docente había terminado, él seguía al pie del cañón dirigiendo, junto a su mujer, Antonia Aránega Jiménez, también profesora de Medicina, un equipo de investigadores. Contiguo a las salas donde trabajaban los discípulos estaba el despacho del maestro. Una mesa. Libros, carpetas, expedientes, una escultura a tamaño natural del corazón con todas sus venas y arterias. En las paredes, además del retrato de Pablo Iglesias, varios retratos de médicos eminentes. Entre ellos, el de su maestro, Miguel Guirao Gea, dedicado, y poco más allá otro especialmente evocador el retrato de su padre, José Alvarez González, realizado a plumilla sobre una hoja de papel. Pero lo más conmovedor llega cuando vemos la firma y la fecha: Carabanchel, 15 de abril de 1944. Pintado, Victorlo Dinolai Ahora sabemos que, tanto el retratado como el autor del retrato, Vlctorto Dinolai eran presos políticos de la abominable cárcel de Carabanchel. Victorio seria asesinado algunos meses después de realizar aquel retrato.

 Fue en Sevilla donde Luis Alvarez Guisado vino a este mundo. Aquello ocurrió el día 19 de febrero de 1935. Era hijo de José Alvarez González, especialista en obstreticia y discipulo predilecto de Otero. Allí hubiese continuado la vida de esta familia si la sublevación del 18 de julio de 1936, de una parte del ejército y la Falange no lo hubiese trastocado todo. Sevilla, tras un audaz golpe de mano del sanguinario general Queipo de Llano, quedó en poder de los sublevados, que desde el primer instante, comenzaron una incontenible ola de asesinatos.

Santa Cruz del Comercio

 Ante tal situación el doctor Alvarez decidió cerrar la consulta y marcharse a otro lugar más seguro. Un pueblo: Santa Cruz del Comercio, en la provincia de Granada. Allí fue donde Luisito comenzó a ir a la escuela. También fue allí donde alguien denunció a su padre por masón y discípulo de Otero. Lo juzgó un tribunal que lo condenó a cuatro años y cuatro días de cárcel en Carabanchel. Al cabo de los cuatro años y algo más, salió. ¿Al fin libre? No, solamente a medias: como si se tratara de un terrible facineroso, una vez por semana tenía que presentarse en el cuartel de la Guardia Civil. Y por si fuera poco, aún pesaba sobre él una orden de destierro: les obligaban a abandonar Santa Cruz del
Comercio.

 Fueron a parar a Ugíjar y de nuevo ocurrió lo mismo que ya había ocurrido en Santa Cruz del Comercio: su profundo conocimiento de la medicina y la exactitud de sus pronósticos le crearon un halo de prestigio que poco a poco se fue extendiendo por pueblos próximos. El tiempo seguía corriendo. El niño tenía que estudiar. Tras el ingreso continuó en la Academia del Sagrado Corazén. Ya había comenzado la carrera de Medicina cuando un acontecimiento imprevisto, una vez más vine a cambiar la residencia de la familia: su padre, José Alvarez González, había sido nombrado director del Centro Médico de Aimuñécar.

 En seguida, al tiempo que desde el punto de vista médico el doctor Alvarez González se había convertido en el personaje imprescindible, (lo mismo operaba hernias, apendicitis, tumores, etc), el Centro Médico era todo un modelo de buena gestión.

 Mientras tanto Luis ha comenzado a estudiar Medicina. La terminará en 1960 con veintiocho matrículas de honor sobre un total de treinta y dos asignaturas. Poco después entra como ayudante del profesor Guirao Pérez. Su primera clase: "El conducto inguinal". Iba con cierto miedo, pero al final dio una magnífica lección. Después fueron tantas que se le perdía la cuenta.

 Fue poco después cuando el amor llamó a su puerta. Ella era estudiante de primero de Medicina La conoció en foto al echar una ojeada a las fichas de los alumnos de ese curso. "¡Qué chiquilla más guapa", dijo para sí. Retuvo su nombre y su imagen: Antonia Aránega Jiménez. En días sucesivos fue descubriendo en ella otras virtudes: también era inteligente, trabajadora, voluntariosa y simpática. Comenzó a cortejarla y poco después contrajeron matrimonio en la capilla de colegio San Bartolomé y Santiago.

 Fue una beca de la Fundación Juan March lo que les permitió ir a Estados Unidos y ampliar estudios con la doctora Edith Potter de la Universidad de Chicago.

Viajes


De joven

  Regresan a casa, Antonia termina la carrera y realiza su tesis doctoral sobre el tema de la pediatría. Durante esta época el doctor Alvarez Guisado realiza una breve estancia —cuatro meses- en Londres, donde en el Bromnpton Hospital, bajo el control del doctor Robert U. Anderson, profundiza en los estudios del corazón fetal humano. Por último, en 1976 realiza otro viaje de ampliación de estudios a Polonia. Esta vez hace el viaje acompañado del prestigioso oftalmólogo Antonio María Claret García a Lödz (Polonia), que era puntera en los estudios del ojo humano, a perfeccionar sus conocimientos de oftalmología. En el 82, tras brillantes oposiciones, accede a la cátedra. Catedrático de Anatomía humana de la de la Facultad de Medicina de Granada. Dos años después, fallece el doctor Alvarez González.

 Mientras tanto, el, año 92, coincidiendo con los festejas del V Centenario, Antonia, también accede a la cátedra. Ya están ambos en el mismo barco y ejerciendo de ávidos timoneles del mismo. Ahora dirigen un equipo de terapia genética, integrado por investigadores que, a través de células madre, buscan con vehemencia alivio a enfemnedades hasta el momento incurables. Esta dedicación a la medicina investigadora no ha impedido que Antonia dedlque una parte de su vida a la política.

 El profesor Luis Alvarez Guisado continuó en su cátedra de Anatonia hasta el año 2005 en que, por razón de edad, tomó la jubilación, pasando, de profesor activo, a la categoría de profesor emérito.

 Con él desaparece una de las figuras más señeras de la Universidad de Granada.

La presente evocación es un brevísimo resumen del trabajo que sobre el profesor Álvarez Guisado tiene preparado el autor. Formará parte de un libro de granadinos ilustres.

Vídeo homenaje a Luis Álvarez guisado