b_580_800_16777215_10_images_stories_noticias_2017_parroquia_aerea_2017.jpg

Vistas aérea realizada por Juan Grande dando a conocer el monumento más emblemático de nuestra Alhama.

 En esta ocasión tenemos la perspectiva de la iglesia parroquial alhameña con toda su grandiosidad.

Vista aérea parroquia de Alhama (Juan Grande, 3:07 m. HD 1080)

 La iglesia parroquial presenta la majestuosidad de una Iglesia Mayor, realizada en sillería, a mitad de camino entre el Gótico y el Renacimiento.

 Es un templo de una sola nave, coro a los pies y capillas laterales. Cada uno de sus tres tramos interiores se cubre con bóveda de crucería estrelladas, con medallones en las intersecciones, y nervios que apoyan sobre las pilastras separando los diferentes tramos, siendo su fábrica de sillería de piedra. Los muros son de sillería de piedra calesa.

 El interior presenta en el lado de la Epístola ventanas geminadas y capillas cubiertas con bóvedas nervadas, mientras que el del Evangelio cuenta con grandes hornacinas y pequeñas ventanas.

 Al exterior la iglesia tiene dos portadas laterales, siendo la situada en el lado de la Epístola la más importante. Estructurada en dos cuerpos, el inferior se eleva sobre una escalinata con un arco de medio punto entre columnas dóricas sobre plinto, y se separa del segundo por un entablamento movido, con una hornacina enmarcada por dos grandes volutas, quedando rematada por un frontón con una cruz que cobija a la imagen de la Virgen de Jamilena. Esta portada del siglo XVII cubre a la original gótica, obra de Enrique Egas.

 La portada norte, de menor tamaño, tiene similares características, abierta con un arco ojival, se el antepuso en el siglo XVIII otra de diseño neoclásico.

 La torre, elevada sobre la capilla mayor tiene 35 metros de altura y se estructura en tres cuerpos decrecientes, separados por molduras, constituyendo un referente paisajístico en el entorno próximo a la ciudad.

Datos Históricos

 Construida bajo los cimientos de una mezquita aljama, se consagró el 4 de abril de 1482. Es el único templo parroquial puramente gótico que ase levantó en la diócesis de Granada, ya que en la mayoría de las ocasiones se utilizó el mudéjar para la construcción de las iglesia parroquiales.

 Intervinieron en su construcción desde el primer cuarto del siglo XVI, los arquitectos Bernardo Ximénez, Enrique Egas, Rodrigo Hernández, Diego de Siloe y Juan de Maeda, que construyeron un edificio cuya estructura conoce dos fases claras. La más antigua, que comprende los dos tramos más próximos a la cabecera y la más tardía, que corresponde a los pies de la iglesia. Ello se deja ver a través de ciertos elementos góticos, renacentistas, barrocos, neoclásicos e incluso contemporáneos incorporados en restauraciones a partir de 1937.

 En el año 2001 se inauguró en la sacristía del templo un Museo parroquial y Diocesano en el que exponen las importantes piezas de orfebrería y textiles que posee la parroquia.